Especificaciones y análisis del Mazda Mazda6
Potencia
166CV
Par
207Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9s
Vel. Máx.
211km/h
Peso
1430kg
Precio
26,900€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
492 L
64 L
122 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda 6 Sportive 2.3 16V 5p · 166 CV (2002-2005)
Descripción general
El Mazda 6 Sportive 2.3 16V 5p, lanzado en 2002, se presenta como una berlina de cinco puertas que combina la funcionalidad con un toque deportivo. Con un motor de gasolina de 2.3 litros y 166 CV, este modelo buscaba ofrecer una experiencia de conducción dinámica y emocionante, sin renunciar a la comodidad y el espacio que se espera de un vehículo familiar. Su diseño, aunque discreto, insinuaba un carácter más allá de lo convencional, prometiendo una respuesta ágil y un comportamiento en carretera que lo diferenciaba de sus competidores directos.
Experiencia de conducción
Al volante del Mazda 6 Sportive, la sensación es de control y agilidad. El motor de 166 CV, aunque no es un derroche de potencia bruta, entrega su fuerza de manera lineal y progresiva, permitiendo aceleraciones suaves y recuperaciones adecuadas para la mayoría de las situaciones. La caja de cambios manual de cinco velocidades es precisa y de tacto agradable, invitando a una conducción más participativa. La suspensión, con un esquema de paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad en curvas, ofreciendo un equilibrio notable entre confort y dinamismo. La dirección, de cremallera, transmite confianza y permite guiar el coche con precisión. En general, el Mazda 6 Sportive ofrece una experiencia de conducción gratificante, con un toque de deportividad que lo hace divertido de manejar en carreteras reviradas, sin penalizar el confort en viajes largos.
Diseño y estética
El diseño del Mazda 6 Sportive 2.3 16V 5p es elegante y funcional, con líneas que, aunque no buscan la extravagancia, transmiten una sensación de solidez y dinamismo. La carrocería de cinco puertas le otorga una versatilidad práctica, mientras que los detalles Sportive, como las llantas de 17 pulgadas y los neumáticos de perfil bajo, insinúan su carácter más deportivo. El frontal es distintivo, con faros afilados y una parrilla que le confiere personalidad. En el interior, el diseño es sobrio y ergonómico, con materiales de buena calidad para la época y una disposición de los mandos intuitiva. El espacio es generoso tanto para los ocupantes como para el equipaje, con un maletero de 492 litros que lo convierte en un coche práctico para el día a día y para viajes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mazda 6 Sportive 2.3 16V 5p incorpora soluciones avanzadas para su época. El motor de 2.3 litros cuenta con inyección indirecta y admisión variable, lo que contribuye a una entrega de potencia eficiente y un consumo contenido para su cilindrada. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes es una muestra de la búsqueda de un comportamiento dinámico superior. En cuanto a seguridad, equipaba frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, junto con sistemas de asistencia a la conducción que, aunque no tan sofisticados como los actuales, ofrecían un buen nivel de protección. El equipamiento interior incluía elementos de confort y entretenimiento que hacían los viajes más agradables.
Competencia
El Mazda 6 Sportive 2.3 16V 5p se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de las berlinas medias. Sus principales rivales incluían modelos como el Ford Mondeo, el Opel Vectra, el Volkswagen Passat y el Honda Accord. Frente a ellos, el Mazda 6 destacaba por su equilibrio entre deportividad y confort, su fiabilidad mecánica y un diseño que, aunque discreto, tenía su propio encanto. Ofrecía una alternativa interesante para aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte, valorando la experiencia de conducción y la calidad de construcción japonesa.
Conclusión
El Mazda 6 Sportive 2.3 16V 5p es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina fiable, con un buen comportamiento dinámico y un diseño atemporal. Su motor de gasolina ofrece una respuesta adecuada y su chasis proporciona un equilibrio notable entre confort y agilidad. Es un coche que invita a disfrutar de la conducción, sin renunciar a la practicidad y el espacio que se espera de una berlina familiar. Un vehículo que, sin grandes alardes, cumple con creces las expectativas y deja un buen sabor de boca.




