Especificaciones y análisis del Mazda Mazda6
Potencia
141CV
Par
181Nm
Consumo
8.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1410kg
Precio
24,100€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
505 L
64 L
104 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda 6 Active 2.0 16V Wagon · 141 CV (2002-2005)
Descripción general
El Mazda6 Wagon de 2002, en su versión Active 2.0 16V, se presenta como una opción familiar que combina la funcionalidad de un familiar con un toque de dinamismo. Con un precio de 24.100 €, este modelo buscaba conquistar a quienes valoraban la fiabilidad japonesa y un comportamiento en carretera equilibrado, sin renunciar a la practicidad de un amplio maletero.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mazda6 Active 2.0 16V ofrecía una experiencia de conducción gratificante. Su motor de gasolina de 141 CV, aunque no era un derroche de potencia, se mostraba voluntarioso y permitía una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.9 segundos, suficiente para la mayoría de las situaciones. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes contribuía a un buen equilibrio entre confort y agilidad, transmitiendo confianza en curvas y absorbiendo las irregularidades del asfalto con solvencia. La dirección de cremallera, precisa y comunicativa, invitaba a disfrutar de la carretera, mientras que los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros aseguraban una detención eficaz. El consumo combinado de 8.2 l/100km era razonable para la época y el tipo de vehículo, aunque en ciudad podía elevarse hasta los 11.3 l/100km.
Diseño y estética
El diseño del Mazda6 Wagon de 2002 destacaba por sus líneas fluidas y elegantes, que le otorgaban una presencia distinguida en la carretera. La carrocería familiar, lejos de ser meramente funcional, integraba armoniosamente el espacio adicional con una estética atractiva. Sus dimensiones, con 4700 mm de largo, 1780 mm de ancho y 1450 mm de alto, le conferían una planta sólida y equilibrada. El frontal, con sus faros afilados y la parrilla característica de Mazda, proyectaba una imagen moderna y deportiva. En el interior, la disposición de los elementos era lógica y ergonómica, con materiales de buena calidad y un acabado cuidado que invitaba a largos viajes en familia. El maletero, con 505 litros de capacidad, era uno de sus puntos fuertes, ofreciendo un espacio generoso para el equipaje.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mazda6 Active 2.0 16V incorporaba soluciones prácticas para la época. Su motor de gasolina de 1999 cc, con 4 cilindros y 16 válvulas, utilizaba inyección indirecta para optimizar la combustión. La transmisión manual de 5 velocidades permitía un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, ofrecía lo esencial para una experiencia de viaje cómoda y segura. La suspensión independiente en ambos ejes y los frenos de disco en las cuatro ruedas eran elementos que contribuían a su buen comportamiento dinámico. La dirección asistida, aunque no se especifica su tipo exacto, facilitaba las maniobras en ciudad y a baja velocidad.
Competencia
En el competitivo segmento de los familiares de tamaño medio, el Mazda6 Wagon se enfrentaba a duros rivales como el Ford Mondeo Wagon, el Opel Vectra Caravan, el Volkswagen Passat Variant o el Toyota Avensis Wagon. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en espacio, equipamiento o prestaciones. El Mazda6 se diferenciaba por su equilibrio general, su tacto de conducción más dinámico y la reputación de fiabilidad de la marca japonesa, lo que lo convertía en una alternativa muy a tener en cuenta para quienes buscaban un familiar completo y bien resuelto.
Conclusión
El Mazda6 Active 2.0 16V Wagon de 2002 fue un vehículo que supo combinar con acierto la versatilidad de un familiar con un comportamiento dinámico y una estética atractiva. Su motor de 141 CV ofrecía un rendimiento adecuado, su chasis proporcionaba un buen equilibrio entre confort y agilidad, y su interior era espacioso y bien acabado. Aunque no destacaba por una tecnología vanguardista, cumplía con creces las expectativas de la época. Era una opción inteligente para familias que buscaban un coche fiable, práctico y con un toque de distinción, capaz de afrontar tanto el día a día como los viajes largos con solvencia y placer de conducción.




