Mazda MX-5 2.0 Sportive Roadster Coupé · 160 CV (2012-2013)

2009
Gasolina
RWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del Mazda MX-5

Potencia

160CV

Par

188Nm

Consumo

7.6l/100

Emisiones

181g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

218km/h

Peso

1165kg

Precio

34,750

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

150 L

Depósito

50 L

Potencia

118 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima160 CV / 118 kW
Par máximo188 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero150 L

Análisis detallado del Mazda MX-5 2.0 Sportive Roadster Coupé · 160 CV (2012-2013)

Descripción general

El Mazda MX-5 Roadster Coupé de 2009 es la encarnación de la pasión por la conducción. Este icónico descapotable, con su techo rígido retráctil, ofrece lo mejor de dos mundos: la emoción de un roadster y la comodidad de un coupé. Con un motor de gasolina de 2.0 litros y 160 CV, este MX-5 promete una experiencia al volante pura y sin filtros, manteniendo la esencia que ha hecho de este modelo una leyenda.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del MX-5 es una experiencia que despierta los sentidos. Su motor de 160 CV, aunque no es el más potente del mercado, se siente increíblemente vivo gracias a su bajo peso de 1165 kg y su tracción trasera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.9 segundos es más que suficiente para disfrutar en carreteras reviradas. La dirección hidráulica es precisa y comunicativa, transmitiendo cada matiz del asfalto. La suspensión, con paralelogramo deformable en ambos ejes y barras estabilizadoras, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y deportividad, permitiendo un paso por curva ágil y divertido. Cada viaje se convierte en una aventura, una conexión directa entre el conductor y la carretera, especialmente con el techo abierto, sintiendo el viento y escuchando el dulce sonido del motor.

Diseño y estética

El diseño del Mazda MX-5 Roadster Coupé de 2009 es atemporal y elegante. Sus líneas fluidas y compactas, con una longitud de 4020 mm y una anchura de 1720 mm, le otorgan una presencia deportiva y equilibrada. El techo rígido retráctil se integra a la perfección en la silueta del coche, transformándolo de un descapotable a un coupé con solo pulsar un botón. Los faros afilados y la parrilla distintiva le confieren una mirada decidida, mientras que la zaga compacta y los pilotos traseros redondos refuerzan su carácter clásico de roadster. Es un coche que atrae miradas y que, a pesar de los años, sigue luciendo fresco y deseable.

Tecnología y características

Aunque el Mazda MX-5 de 2009 no es un escaparate de la última tecnología, incorpora lo esencial para una conducción placentera y segura. Su motor de 2.0 litros con inyección indirecta y admisión variable ofrece una respuesta lineal y eficiente. La caja de cambios manual de 6 velocidades es una delicia, con recorridos cortos y precisos que invitan a cambiar de marcha constantemente. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 290 mm delante y discos de 280 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida hidráulicamente proporciona una conexión pura con la carretera, algo que muchos puristas valoran por encima de las asistencias eléctricas modernas. Su etiqueta medioambiental C refleja su cumplimiento con la normativa Euro 5, con unas emisiones de CO2 de 181 g/km y un consumo combinado de 7.6 l/100km.

Competencia

En su segmento, el Mazda MX-5 Roadster Coupé de 2009 se enfrentaba a rivales como el BMW Z4, el Audi TT Roadster o el Porsche Boxster. Si bien estos modelos podían ofrecer más potencia o un mayor lujo, el MX-5 siempre se ha distinguido por su filosofía de ligereza, agilidad y diversión al volante a un precio más accesible. Su enfoque en la experiencia de conducción pura lo convierte en una alternativa única y muy atractiva para aquellos que buscan un deportivo sin pretensiones, pero con un corazón enorme.

Conclusión

El Mazda MX-5 Roadster Coupé de 2009 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo que te invita a disfrutar de cada kilómetro, a sentir la carretera y a conectar con la esencia de la conducción. Su combinación de diseño atemporal, sensaciones puras y una fiabilidad contrastada lo convierten en una opción excepcional para los amantes de los deportivos descapotables. Es un coche que te roba el corazón y te dibuja una sonrisa cada vez que te pones al volante, un verdadero icono que sigue siendo relevante hoy en día.