Especificaciones y análisis del Mazda MX-5
Potencia
126CV
Par
167Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
167g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1150kg
Precio
27,750€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
2 / 2 puertas
150 L
50 L
93 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda MX-5 Roadster Coupé 1.8 Style · 126 CV (2013-2015)
Descripción general
El Mazda MX-5 Roadster Coupé 1.8 Style de 2013 es la encarnación de la filosofía Jinba Ittai, la unión entre jinete y caballo. Este roadster, con su techo duro retráctil, ofrece la versatilidad de un coupé y la emoción de un descapotable, todo ello envuelto en un paquete ligero y ágil. Es un coche que no busca la potencia bruta, sino la pureza de la experiencia de conducción, un verdadero clásico moderno que sigue cautivando a los entusiastas.
Experiencia de conducción
Conducir el MX-5 es una experiencia visceral. Su motor de 1.8 litros y 126 CV, aunque no es un derroche de caballos, se siente vivo y dispuesto a subir de vueltas, entregando su potencia de forma lineal y gratificante. La caja de cambios manual de cinco velocidades es una delicia, con recorridos cortos y precisos que invitan a jugar con ella. La dirección hidráulica, sin filtros, transmite cada matiz del asfalto, mientras que la suspensión, con paralelogramo deformable en ambos ejes, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y deportividad. Cada curva se convierte en una invitación a sentir el coche, a bailar con él, a disfrutar de la conexión directa con la carretera. La ligereza del conjunto (1150 kg) y la tracción trasera garantizan una agilidad excepcional y una diversión al volante que pocos coches pueden igualar.
Diseño y estética
El diseño del MX-5 Roadster Coupé es atemporal y elegante. Sus líneas fluidas y proporciones clásicas de roadster se combinan con la practicidad de un techo duro retráctil que se integra a la perfección en la silueta del coche. La parte delantera, con sus faros rasgados y la característica parrilla de Mazda, le confiere una mirada decidida. La zaga es compacta y deportiva, con pilotos que refuerzan su carácter dinámico. En el interior, la simplicidad y la funcionalidad son las claves. Los materiales son de buena calidad y los controles están dispuestos de forma intuitiva, todo pensado para que el conductor se concentre en lo que realmente importa: la carretera. Es un diseño que no busca estridencias, sino la belleza de la forma y la función.
Tecnología y características
En el Mazda MX-5 Roadster Coupé 1.8 Style de 2013, la tecnología se pone al servicio de la experiencia de conducción, sin distracciones innecesarias. Su motor de gasolina de 1.8 litros cuenta con inyección indirecta y admisión variable, optimizando la entrega de potencia y la eficiencia. La dirección asistida hidráulicamente es un elemento clave para la conexión con la carretera, ofreciendo una retroalimentación pura y sin artificios. Los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros garantizan una capacidad de detención adecuada para su peso y prestaciones. Aunque no incorpora las últimas innovaciones en infoentretenimiento o asistentes a la conducción, su tecnología se centra en lo esencial: un chasis bien equilibrado, una mecánica fiable y una experiencia de conducción pura y sin filtros.
Competencia
En su segmento, el Mazda MX-5 Roadster Coupé 1.8 Style se enfrentaba a rivales como el Toyota GT86/Subaru BRZ, que ofrecían una filosofía similar de deportividad accesible y tracción trasera, aunque con carrocería coupé. Otros posibles competidores, aunque con un enfoque ligeramente diferente, podrían ser el Audi TT Roadster o el BMW Z4, que ofrecían un mayor nivel de lujo y potencia, pero a un precio superior y con una experiencia de conducción menos purista y ligera. El MX-5 siempre ha destacado por su relación calidad-precio-diversión, siendo una opción única para aquellos que buscan un deportivo auténtico sin caer en excesos.
Conclusión
El Mazda MX-5 Roadster Coupé 1.8 Style de 2013 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Es la prueba de que la diversión al volante no depende de la potencia desmedida, sino de la ligereza, el equilibrio y la conexión entre el conductor y la máquina. Su diseño atemporal, sus sensaciones puras y su fiabilidad mecánica lo convierten en un clásico instantáneo y en una opción inmejorable para aquellos que buscan un deportivo auténtico y accesible. Es un coche que te invita a conducir, a sentir, a disfrutar de cada kilómetro con una sonrisa en la cara.




