Especificaciones y análisis del Mazda MX-5
Potencia
132CV
Par
152Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
142g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1076kg
Precio
33,050€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
130 L
45 L
97 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda MX-5 Soft Top 1.5 SKYACTIV-G 97 kW (132 CV) Exclusive-Line · 132 CV (2022)
Descripción general
El Mazda MX-5 de 2019, en su versión Roadster 1.5 SKYACTIV-G de 132 CV, es la encarnación moderna de un clásico. Este descapotable biplaza, con su tracción trasera y cambio manual de 6 velocidades, promete una experiencia de conducción pura y emocionante. Con un precio de 33.050 euros, se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan un deportivo ligero y divertido sin caer en excesos de potencia o precio.
Experiencia de conducción
Conducir el MX-5 es una delicia para los sentidos. Su motor de gasolina de 1.5 litros, aunque no es un derroche de potencia con sus 132 CV, se siente vivo y dispuesto a subir de vueltas hasta las 7000 rpm, entregando 152 Nm de par a 4500 rpm. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos y una velocidad máxima de 204 km/h son cifras respetables para su peso de 1076 kg. La dirección de cremallera con asistencia eléctrica es precisa y comunicativa, mientras que la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, garantiza un comportamiento ágil y divertido en cada curva. El embrague monodisco en seco y el cambio manual de 6 marchas son un placer de usar, invitando a una conducción activa y participativa. Es un coche que te hace sentir parte de la carretera, una extensión de tus intenciones.
Diseño y estética
El diseño del Mazda MX-5 Roadster es atemporal y evocador. Sus líneas fluidas y compactas, con una longitud de 3915 mm, una anchura de 1735 mm y una altura de 1225 mm, le otorgan una presencia deportiva y elegante. La capota de lona, fácil de accionar, acentúa su carácter de roadster clásico. El interior, aunque compacto, está diseñado pensando en el conductor, con dos asientos cómodos y un maletero de 130 litros, suficiente para una escapada de fin de semana. Los detalles estéticos, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 195/50 R16, complementan su imagen deportiva y equilibrada.
Tecnología y características
A pesar de su enfoque en la pureza de la conducción, el MX-5 incorpora tecnología moderna de manera sutil. El motor SKYACTIV-G de inyección directa y la relación de compresión de 13:1 demuestran la eficiencia de Mazda. Cuenta con sistema Stop&Start para optimizar el consumo, que se sitúa en unos excelentes 6.3 l/100km en ciclo combinado WLTP, con unas emisiones de CO2 de 142 g/km. Los frenos de disco ventilados delanteros de 258 mm y los discos traseros de 255 mm aseguran una frenada eficaz. Aunque no es un coche cargado de pantallas y asistentes, la tecnología presente está orientada a mejorar la experiencia de conducción y la eficiencia.
Competencia
En el segmento de los deportivos biplaza descapotables, el Mazda MX-5 se enfrenta a pocos rivales directos que ofrezcan una propuesta tan equilibrada en términos de precio, diversión y sensaciones. Podríamos considerar al Fiat 124 Spider, que comparte plataforma con el MX-5 pero con un motor turbo, o incluso a versiones de entrada de modelos como el BMW Z4 o el Audi TT Roadster, aunque estos últimos suelen tener un precio y una potencia superiores, y una filosofía de conducción algo diferente, más orientada al confort y la tecnología. El MX-5 se mantiene como una opción única por su ligereza y su enfoque en la conexión entre el conductor y la carretera.
Conclusión
El Mazda MX-5 Roadster 1.5 SKYACTIV-G de 2019 es un coche que enamora. No busca la potencia bruta, sino la agilidad, la ligereza y la diversión al volante. Es un vehículo que te invita a disfrutar de cada trayecto, a sentir el viento y a conectar con la carretera de una manera que pocos coches modernos pueden ofrecer. Su diseño clásico, su mecánica fiable y su consumo contenido lo convierten en una opción muy atractiva para los puristas de la conducción. Es un coche para disfrutar, para vivir la carretera y para recordar por qué amamos conducir.




