Especificaciones y análisis del Mazda RX-8
Potencia
192CV
Par
220Nm
Consumo
10.6l/100
Emisiones
267g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
223km/h
Peso
1420kg
Precio
34,200€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
4 / 4 puertas
290 L
61 L
141 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda RX-8 192 cv (2008-2009)
Descripción general
El Mazda RX-8 de 2003 es un deportivo que desafía lo convencional, un coche que no solo se conduce, sino que se experimenta. Con su motor rotativo Wankel, Mazda nos ofreció una propuesta única en el mercado, un coupé de cuatro puertas con una estética inconfundible y un espíritu puramente deportivo. Es un vehículo que, desde el primer momento, te invita a sentir la carretera de una manera diferente.
Experiencia de conducción
Conducir el RX-8 es una sinfonía de sensaciones. Su motor rotativo de 192 CV, aunque no es el más potente en cifras absolutas, entrega su fuerza de una manera lineal y emocionante, subiendo de vueltas con una suavidad y un sonido que enganchan. La dirección es precisa, la suspensión firme pero no incómoda, y el chasis, con su reparto de pesos casi perfecto, te permite sentir cada curva con una conexión íntima con el asfalto. Es un coche que te pide ser conducido, que te recompensa con una agilidad y un equilibrio excepcionales. La caja de cambios manual de 5 velocidades es un placer de usar, con recorridos cortos y precisos que invitan a jugar con las marchas.
Diseño y estética
El diseño del Mazda RX-8 es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Sus líneas fluidas y atléticas, con ese frontal afilado y los pasos de rueda marcados, le otorgan una presencia inconfundible. Pero lo que realmente lo hace único son sus puertas traseras de apertura inversa, que Mazda denominó 'freestyle doors'. Esta solución no solo es estéticamente original, sino que facilita el acceso a las plazas traseras, combinando la deportividad de un coupé con una sorprendente practicidad. El interior, aunque con el paso de los años puede parecer algo sobrio, mantiene un enfoque centrado en el conductor, con una ergonomía bien pensada y detalles que evocan su espíritu deportivo.
Tecnología y características
La tecnología más destacada del RX-8 reside en su corazón: el motor rotativo Renesis. Este propulsor, sin pistones convencionales, ofrece una suavidad de funcionamiento y una capacidad para subir de revoluciones que pocos motores de combustión interna pueden igualar. Aunque su cilindrada es de solo 1.3 litros, su potencia de 192 CV es notable para su tamaño. En cuanto a la electrónica, el RX-8 incorpora lo necesario para la época, con sistemas de seguridad activa y pasiva que garantizan una conducción segura. La tracción trasera y el diferencial de deslizamiento limitado (en algunas versiones) contribuyen a su carácter deportivo y a una experiencia de conducción más pura.
Competencia
En su momento, el Mazda RX-8 se enfrentó a rivales como el Nissan 350Z, el BMW Z4 o incluso el Audi TT. Sin embargo, su propuesta era tan particular que no tenía un competidor directo que ofreciera la misma combinación de motor rotativo, diseño de cuatro puertas y enfoque deportivo. Mientras que otros se centraban en la potencia bruta o el lujo, el RX-8 apostaba por la ligereza, el equilibrio y una experiencia de conducción única, lo que lo diferenciaba claramente en el segmento de los coupés deportivos.
Conclusión
El Mazda RX-8 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo para aquellos que buscan algo diferente, que valoran la ingeniería innovadora y las sensaciones al volante por encima de las cifras puras. Su motor rotativo, su diseño atrevido y su comportamiento dinámico lo convierten en un clásico moderno, un coche que, a pesar de sus peculiaridades, sigue robando miradas y corazones. Es una pieza de la historia automotriz que merece ser recordada y, sobre todo, conducida.




