Mazda RX-8 192 cv (2007-2008)

2003
Gasolina
RWD
Manual 5v
Mazda RX-8 - Vista 1
Mazda RX-8 - Vista 2
Mazda RX-8 - Vista 3
Mazda RX-8 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mazda RX-8

Potencia

192CV

Par

220Nm

Consumo

10.6l/100

Emisiones

267g/km

0-100 km/h

7.2s

Vel. Máx.

223km/h

Peso

1420kg

Precio

33,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 4 puertas

Maletero

290 L

Depósito

61 L

Potencia

141 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima192 CV / 141 kW
Par máximo220 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito61 L
Maletero290 L

Análisis detallado del Mazda RX-8 192 cv (2007-2008)

Descripción general

El Mazda RX-8 de 2003 es una propuesta audaz y diferente en el mundo de los deportivos. Con su motor rotativo Renesis, Mazda se atrevió a desafiar las convenciones, ofreciendo una experiencia de conducción única y un diseño que no deja indiferente. Este coupé de cuatro puertas, con sus puertas traseras de apertura inversa, combina la practicidad de un sedán con la estética y el espíritu de un deportivo puro. Es un coche para aquellos que buscan algo más que un simple medio de transporte, un vehículo que evoca pasión y singularidad en cada detalle.

Experiencia de conducción

Conducir el Mazda RX-8 es una experiencia visceral. El motor rotativo de 1.3 litros y 192 CV, a pesar de su cilindrada aparentemente modesta, entrega una potencia lineal y una subida de revoluciones adictiva hasta las 7000 rpm. La ausencia de vibraciones y el sonido característico del motor Wankel crean una atmósfera única. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con un reparto de pesos casi perfecto, confiere al RX-8 una agilidad excepcional. Cada curva se convierte en una invitación a explorar los límites, con una sensación de control y conexión con la carretera que pocos coches pueden igualar. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.2 segundos y una velocidad máxima de 223 km/h demuestran su capacidad deportiva, mientras que el consumo combinado de 10.6 l/100km es un recordatorio de la naturaleza de su motor.

Diseño y estética

El diseño del Mazda RX-8 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y atléticas, combinadas con las innovadoras puertas traseras de apertura inversa (freestyle doors), le otorgan una silueta distintiva y funcional. Estas puertas, que prescinden del pilar B, facilitan el acceso a las plazas traseras sin comprometer la estética coupé. El interior, con capacidad para cuatro ocupantes, es deportivo y ergonómico, con asientos que ofrecen un excelente soporte lateral. El maletero de 290 litros, aunque no es el más grande, es suficiente para el uso diario. Cada elemento, desde los faros afilados hasta las salidas de escape dobles, contribuye a una imagen de dinamismo y sofisticación. Es un coche que atrae miradas y que, a pesar de los años, sigue manteniendo una frescura y originalidad notables.

Tecnología y características

La verdadera joya tecnológica del RX-8 reside en su motor rotativo Renesis. Este propulsor, sin pistones convencionales, ofrece una suavidad y una capacidad de subir de vueltas inigualables. Su diseño compacto permite una ubicación central delantera, contribuyendo a un equilibrio de pesos ideal. La inyección indirecta y una compresión de 10:1 optimizan la entrega de potencia. La transmisión manual de 5 velocidades es precisa y bien escalonada, complementando la naturaleza deportiva del motor. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 323 mm delante y 302 mm detrás, garantizando una frenada potente y segura. Aunque carece de algunas de las ayudas a la conducción modernas, su enfoque en la mecánica pura y la conexión con el conductor lo convierten en un coche tecnológicamente fascinante para su época.

Competencia

En su lanzamiento, el Mazda RX-8 se enfrentó a deportivos como el Nissan 350Z, el BMW Z4 o el Audi TT. Sin embargo, su configuración de motor rotativo y sus puertas traseras lo situaban en una categoría propia. Mientras que sus rivales ofrecían motores de pistones más convencionales y, en algunos casos, un enfoque más purista de coupé biplaza, el RX-8 apostaba por una combinación única de deportividad, practicidad y una mecánica exótica. Su precio de 33.000 euros lo posicionaba competitivamente frente a estos modelos, ofreciendo una alternativa distintiva para aquellos que buscaban algo diferente en el segmento de los deportivos.

Conclusión

El Mazda RX-8 de 2003 es un coche que trasciende lo meramente funcional para convertirse en una experiencia. Es un tributo a la ingeniería audaz y a la pasión por la conducción. Su motor rotativo, su diseño innovador y su excepcional dinámica lo convierten en un clásico moderno. Aunque su consumo y la particularidad de su motor pueden ser puntos a considerar, la recompensa es una conexión inigualable con la carretera y una sensación de exclusividad. Es un coche para entusiastas, para aquellos que valoran la originalidad y la emoción al volante. El RX-8 no es solo un coche, es una declaración de principios, un vehículo que te invita a disfrutar de cada viaje con una sonrisa.