Especificaciones y análisis del Mazda RX-8
Potencia
231CV
Par
211Nm
Consumo
11.2l/100
Emisiones
284g/km
0-100 km/h
6.4s
Vel. Máx.
235km/h
Peso
1425kg
Precio
38,370€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
4 / 4 puertas
290 L
61 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda RX-8 231 cv (2003-2008)
Descripción general
El Mazda RX-8 de 2003 es una joya automotriz que desafía lo convencional. Con su motor rotativo Renesis de 231 CV, este coupé de cuatro puertas ofrece una experiencia de conducción única y emocionante. Su diseño audaz y su enfoque en el placer de conducir lo convierten en un coche que no deja indiferente a nadie.
Experiencia de conducción
Conducir el RX-8 es una experiencia visceral. El motor rotativo sube de revoluciones con una suavidad y una rapidez asombrosas, entregando su potencia de forma lineal hasta las 8200 rpm. El sonido es distintivo y adictivo, una sinfonía mecánica que te invita a exprimir cada marcha de su precisa caja manual de seis velocidades. La dirección es directa y comunicativa, y el chasis, con su reparto de pesos casi perfecto y su tracción trasera, ofrece un equilibrio y una agilidad excepcionales. Cada curva se convierte en una oportunidad para disfrutar de su comportamiento dinámico, sintiendo cómo el coche se adhiere al asfalto con una confianza inspiradora. Es un coche que te hace sentir parte de la máquina, una extensión de tus propias intenciones.
Diseño y estética
El diseño del Mazda RX-8 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y atléticas, combinadas con las innovadoras puertas de apertura inversa (freestyle doors), le otorgan una personalidad inconfundible. La ausencia de pilar B crea una apertura lateral impresionante, facilitando el acceso a las plazas traseras sin comprometer la estética coupé. Los detalles, como los faros afilados y las salidas de aire laterales, refuerzan su carácter deportivo y futurista. Es un coche que, incluso hoy, sigue atrayendo miradas y destacando entre la multitud.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica del RX-8 reside en su motor rotativo Renesis. Este propulsor de 1.3 litros, sin cilindros ni pistones convencionales, es una obra de ingeniería que ofrece una potencia sorprendente para su tamaño y un régimen de giro elevadísimo. Aunque su consumo de combustible y aceite son puntos a considerar, la suavidad y la respuesta que ofrece son inigualables. La tracción trasera y la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes garantizan un comportamiento dinámico de primer nivel, mientras que los frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas aseguran una capacidad de detención eficaz. Es un coche que, a pesar de su edad, sigue siendo un referente en cuanto a innovación mecánica.
Competencia
En su momento, el Mazda RX-8 se enfrentó a rivales como el Nissan 350Z, el BMW Z4 o el Audi TT. Sin embargo, su configuración de motor rotativo y sus puertas de apertura inversa lo diferenciaban claramente de la competencia, ofreciendo una propuesta más exótica y orientada a un público que buscaba algo verdaderamente especial y diferente. Mientras que otros ofrecían potencia bruta o lujo, el RX-8 apostaba por una experiencia de conducción pura y una ingeniería única.
Conclusión
El Mazda RX-8 es más que un coche deportivo; es una pasión sobre ruedas. Su motor rotativo, su diseño audaz y su excepcional dinámica de conducción lo convierten en un vehículo inolvidable. Es un coche para aquellos que valoran la ingeniería innovadora y el placer de conducir por encima de todo. Aunque requiere un mantenimiento específico y tiene un consumo elevado, la recompensa en sensaciones es inmensa. Es un clásico moderno que sigue cautivando a los entusiastas del motor.




