Mercedes-Benz C 32 AMG Berlina · 354 CV (2001-2004)

2000
Gasolina
RWD
Automático 5v
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Mercedes-Benz Clase C - Vista 2
Mercedes-Benz Clase C - Vista 3
Mercedes-Benz Clase C - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C

Potencia

354CV

Par

450Nm

Consumo

11.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

5.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1635kg

Precio

65,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

455 L

Depósito

62 L

Potencia

260 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima354 CV / 260 kW
Par máximo450 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz C 32 AMG Berlina · 354 CV (2001-2004)

Descripción general

El Mercedes-Benz C 32 AMG Berlina, un modelo que vio la luz entre 2001 y 2004, representa la perfecta fusión entre la elegancia inherente de Mercedes y la potencia desatada de AMG. Este sedán de altas prestaciones, con su motor de 3.2 litros y 354 CV, no era solo un coche, sino una declaración de intenciones, un vehículo diseñado para aquellos que buscaban emociones fuertes sin renunciar al lujo y la sofisticación.

Experiencia de conducción

Conducir el C 32 AMG es una experiencia visceral. El motor V6 sobrealimentado entrega 354 CV y 450 Nm de par, catapultando el coche de 0 a 100 km/h en apenas 5.2 segundos. La aceleración es brutal, acompañada de un rugido embriagador que te envuelve. La caja de cambios automática de 5 velocidades, aunque no es la más rápida de hoy en día, gestiona la potencia con suavidad y eficacia. La suspensión, firme pero no incómoda, permite un paso por curva ágil y preciso, transmitiendo una sensación de control absoluto. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, a sentir la carretera y a disfrutar de cada aceleración con una sonrisa en la cara.

Diseño y estética

El diseño del C 32 AMG es una obra de arte atemporal. Basado en la elegante carrocería del Clase C de la época, AMG añadió toques sutiles pero significativos que realzaban su carácter deportivo. El frontal, con su parrilla distintiva y las tomas de aire más grandes, insinúa la potencia que alberga bajo el capó. Las llantas de 17 pulgadas, los faldones laterales y la doble salida de escape trasera completan un conjunto armonioso y musculoso. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excepcional, con asientos deportivos que ofrecen un excelente soporte lateral y un cuadro de instrumentos específico AMG que te recuerda que no estás en un Clase C cualquiera. Es un diseño que envejece con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo del tiempo.

Tecnología y características

A pesar de ser un coche de principios de los 2000, el C 32 AMG incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor V6 de 3.2 litros con compresor volumétrico era una maravilla de la ingeniería, ofreciendo una entrega de potencia lineal y contundente. La inyección indirecta y el intercooler contribuían a su eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no tan sofisticada como las actuales, era robusta y fiable. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes, suspensión independiente y un sistema de dirección de cremallera que ofrecía una buena retroalimentación. Era un coche que combinaba la potencia bruta con la sofisticación tecnológica de Mercedes-Benz.

Competencia

En su momento, el Mercedes-Benz C 32 AMG se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas deportivas. Sus principales rivales eran el BMW M3 (E46), con su motor atmosférico de altas revoluciones, y el Audi S4, con su tracción integral y motor V8. Cada uno ofrecía una propuesta diferente, pero el C 32 AMG destacaba por su combinación única de lujo, potencia sobrealimentada y un confort de marcha superior para el día a día, sin renunciar a unas prestaciones de infarto.

Conclusión

El Mercedes-Benz C 32 AMG Berlina es un clásico moderno, un coche que encapsula la esencia de la ingeniería alemana y la pasión de AMG. Es un vehículo que ofrece una experiencia de conducción emocionante, un diseño elegante y atemporal, y un nivel de lujo y confort que pocos rivales podían igualar en su época. Para los entusiastas de los coches deportivos, es una joya que sigue siendo relevante y deseable hoy en día, un testimonio de una era dorada de las berlinas de altas prestaciones. Su combinación de potencia, estilo y exclusividad lo convierte en una pieza codiciada para cualquier coleccionista o amante de la velocidad.