Mercedes-Benz C 180 K Berlina Aut. · 143 CV (2002-2004)

2000
Gasolina
RWD
Automático 5v
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Mercedes-Benz Clase C - Vista 2
Mercedes-Benz Clase C - Vista 3
Mercedes-Benz Clase C - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C

Potencia

143CV

Par

220Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1475kg

Precio

33,617

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

455 L

Depósito

62 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo220 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz C 180 K Berlina Aut. · 143 CV (2002-2004)

Descripción general

El Mercedes-Benz C 180 K Berlina Aut. de 2000 es un sedán que encarna la esencia de la marca alemana en el cambio de milenio. Con su motor de gasolina de 143 CV y una transmisión automática de 5 velocidades, este vehículo prometía una experiencia de conducción refinada y confortable, ideal para quienes buscaban un equilibrio entre prestaciones y lujo discreto. Su precio de 33.617 € en su momento lo posicionaba como una opción atractiva dentro del segmento premium.

Experiencia de conducción

Al volante del C 180 K, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. El motor de 1.8 litros, asistido por compresor, entrega sus 143 CV de forma lineal, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.9 segundos y una velocidad máxima de 220 km/h. La caja de cambios automática de 5 marchas contribuye a un viaje relajado, con transiciones casi imperceptibles. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha excepcional. La dirección de cremallera, aunque no es la más comunicativa, proporciona precisión y seguridad en todo momento. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una serenidad envidiable.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase C de esta generación es un reflejo de la elegancia atemporal de la marca. Sus líneas son clásicas y sobrias, con una silueta que denota distinción sin caer en estridencias. Los faros delanteros, con su característica forma, y la parrilla frontal con la estrella de tres puntas, son elementos icónicos que le otorgan una presencia inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son de primer nivel, con un salpicadero bien organizado y una ergonomía pensada para el confort del conductor y los pasajeros. A pesar de los años, su estética sigue siendo atractiva y funcional.

Tecnología y características

En el año 2000, el C 180 K incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor de gasolina de 1796 cc con inyección indirecta, compresor e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades era un estándar de confort, mientras que la tracción trasera (RWD) aseguraba un comportamiento dinámico equilibrado. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una suspensión bien calibrada para ofrecer estabilidad. Aunque carecía de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento tecnológico estaba a la altura de las expectativas de un Mercedes-Benz de su época.

Competencia

Los principales rivales del Mercedes-Benz C 180 K Berlina Aut. en su momento eran el BMW Serie 3 y el Audi A4. Estos modelos competían directamente en el segmento de las berlinas premium compactas, ofreciendo cada uno su propia interpretación de lujo, rendimiento y dinámica de conducción. Otros competidores podrían incluir el Volvo S60 o el Lexus IS, aunque con una cuota de mercado menor en Europa.

Conclusión

El Mercedes-Benz C 180 K Berlina Aut. de 2000 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo. Ofrece una combinación de confort, calidad de construcción y un rendimiento adecuado para el día a día y los viajes largos. Su diseño clásico y su interior bien acabado lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un vehículo con historia y un toque de distinción. Es un coche que, bien mantenido, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones a sus propietarios.