Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
457CV
Par
600Nm
Consumo
12l/100
Emisiones
280g/km
0-100 km/h
4.4s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1730kg
Precio
83,450€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
4 / 2 puertas
450 L
66 L
336 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé · 457 CV (2012-2015)
Descripción general
El Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé de 2011 es una máquina que encarna la esencia de la deportividad y el lujo. Con su motor V8 de 6.2 litros y 457 CV, este coupé no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Desde el momento en que se lanzó, se posicionó como un referente para aquellos que buscan emociones fuertes y un rendimiento excepcional, todo ello envuelto en la elegancia característica de Mercedes-Benz. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue despertando pasiones y admiración por su combinación de potencia bruta y sofisticación.
Experiencia de conducción
Conducir el C 63 AMG Coupé es una experiencia visceral. El rugido del motor V8 al arrancar es una sinfonía que anticipa la potencia que se desatará. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.4 segundos te pega al asiento, mientras que la velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente, te hace sentir en una pista de carreras. La dirección hidráulica, sensible a la velocidad, ofrece una conexión directa con la carretera, permitiendo sentir cada curva y cada cambio de superficie. La suspensión, aunque firme, logra un equilibrio sorprendente entre deportividad y confort, haciendo que cada viaje sea emocionante pero no agotador. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, a sentir el asfalto y a disfrutar de cada momento al volante.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé es una mezcla perfecta de agresividad y elegancia. Sus líneas musculosas, el capó abultado y las tomas de aire prominentes no dejan lugar a dudas sobre su naturaleza deportiva. Los faros afilados y la parrilla distintiva de AMG le otorgan una presencia imponente en la carretera. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excepcional, con asientos deportivos que ofrecen un soporte excelente y un volante multifunción que invita a la acción. Cada detalle, desde los pedales de aluminio hasta los insertos de fibra de carbono, está pensado para realzar la experiencia de conducción y el lujo inherente a la marca. Es un diseño atemporal que sigue cautivando miradas.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2011, el C 63 AMG Coupé incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 6.2 litros, con inyección indirecta y admisión variable, era una obra maestra de la ingeniería, ofreciendo una potencia impresionante y un par motor de 600 Nm. La transmisión automática de 7 velocidades con embrague multidisco bañado en aceite garantizaba cambios rápidos y suaves, optimizando el rendimiento. El sistema de frenos, con discos ventilados de 360 mm tanto delante como detrás, aseguraba una capacidad de detención formidable. Aunque carece de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción de los modelos actuales, su tecnología se centraba en la mecánica pura y en la entrega de una experiencia de conducción inigualable.
Competencia
En su momento, el Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M3 Coupé y el Audi RS5. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad de lujo, pero el C 63 AMG destacaba por su motor V8 atmosférico, que ofrecía una entrega de potencia más lineal y un sonido inconfundible. Mientras que el M3 se inclinaba por una agilidad más pura y el RS5 por la tracción integral, el C 63 AMG ofrecía una combinación única de potencia bruta, confort y un carácter inconfundible que lo diferenciaba de sus competidores. Era la opción para aquellos que buscaban un coche con alma y una personalidad arrolladora.
Conclusión
El Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé de 2011 es mucho más que un coche; es una leyenda sobre ruedas. Su combinación de un motor V8 atmosférico glorioso, un diseño impactante y un interior lujoso lo convierten en un clásico moderno. Ofrece una experiencia de conducción pura y emocionante, que apela directamente a los sentidos. Es un vehículo para los amantes de la gasolina, para aquellos que aprecian la ingeniería mecánica y el placer de conducir sin filtros. Aunque su consumo de combustible es elevado y su mantenimiento puede ser costoso, cada kilómetro recorrido en este coupé es una recompensa que justifica cada euro invertido. Es un coche que deja una huella imborrable en quien lo conduce.
