Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
136CV
Par
270Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
176g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1615kg
Precio
38,923€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 5 puertas
485 L
59 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 200 CDI Familiar Aut. · 136 CV (2007-2008)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase C familiar de 2008, en su versión C 200 CDI, es una propuesta que combina la elegancia inherente a la marca de la estrella con la funcionalidad de una carrocería familiar. Este modelo, con su motor diésel de 136 CV y transmisión automática de 5 velocidades, se posiciona como una opción equilibrada para quienes buscan confort, espacio y un consumo contenido en el segmento premium.
Experiencia de conducción
Al volante de este Clase C familiar, la sensación predominante es de aplomo y suavidad. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 136 CV de forma lineal y suficiente para el día a día, apoyado por un par motor de 270 Nm disponible desde bajas revoluciones. La caja de cambios automática de cinco marchas, aunque no es la más moderna, realiza transiciones suaves, priorizando el confort. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un viaje placentero. La dirección de cremallera, aunque carece de la asistencia variable, proporciona una buena conexión con la carretera, transmitiendo seguridad en cada curva. Es un coche que invita a devorar kilómetros con tranquilidad, sin sobresaltos, pero con la capacidad de responder cuando se le exige.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase C familiar de 2008 mantiene la sobriedad y elegancia características de la marca. La carrocería familiar se integra armoniosamente con las líneas del sedán, ofreciendo una silueta equilibrada y funcional. Los faros delanteros, con su diseño distintivo, y la parrilla frontal con la estrella central, le otorgan una presencia inconfundible. En la parte trasera, los pilotos se extienden hacia los laterales, enfatizando la anchura del vehículo. El interior, fiel al estilo Mercedes, destaca por la calidad de los materiales y los ajustes. La disposición de los mandos es intuitiva y la ergonomía está bien resuelta, creando un ambiente acogedor y premium. Aunque no es un diseño rompedor, su atemporalidad le permite envejecer con dignidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mercedes-Benz Clase C familiar de 2008, aunque no incorpora las últimas innovaciones de la actualidad, ofrecía un equipamiento notable para su época. El motor diésel de 2.1 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es de doble embrague, garantizaba un confort de marcha superior. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como un chasis bien equilibrado con suspensiones independientes en ambos ejes. El sistema de dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, era preciso. En el interior, los sistemas de infoentretenimiento y confort, aunque básicos para los estándares actuales, cumplían su función con la calidad esperada de Mercedes-Benz.
Competencia
En el segmento de berlinas familiares premium de 2008, el Mercedes-Benz Clase C familiar se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos, destacaban el BMW Serie 3 Touring, con un enfoque más deportivo en la conducción, y el Audi A4 Avant, que ofrecía un diseño elegante y una tracción integral quattro en algunas versiones. Otros rivales a considerar eran el Volvo V50, conocido por su seguridad y confort, y el Volkswagen Passat Variant, que ofrecía una excelente relación calidad-precio y un gran espacio interior. Cada uno de ellos tenía sus puntos fuertes, pero el Clase C se distinguía por su equilibrio entre confort, calidad y la imagen de prestigio de la marca.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase C familiar C 200 CDI de 2008 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran la calidad, el confort y la funcionalidad. Su motor diésel, aunque no es un portento de potencia, ofrece un rendimiento adecuado y un consumo contenido. La transmisión automática contribuye a una experiencia de conducción relajada, ideal para viajes largos. El diseño, sobrio y elegante, mantiene su atractivo, y el interior sigue siendo un referente en acabados y ergonomía. Es un coche que cumple con creces las expectativas de un familiar premium, ofreciendo un equilibrio entre prestaciones, eficiencia y el prestigio de la marca.




