Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
457CV
Par
600Nm
Consumo
13.6l/100
Emisiones
316g/km
0-100 km/h
4.6s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1795kg
Precio
79,802€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
5 / 5 puertas
485 L
66 L
336 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 63 AMG Estate · 457 CV (2010-2011)
Descripción general
El Mercedes-Benz C 63 AMG Estate de 2008 es una verdadera joya de la ingeniería alemana, un familiar que esconde bajo su elegante carrocería un corazón de atleta. Con 457 CV y un motor V8 de 6.2 litros, este coche no es solo un medio de transporte, es una declaración de intenciones. Su precio de 79.802 € en su momento reflejaba la exclusividad y el rendimiento que ofrecía, posicionándose como una opción para aquellos que buscaban la máxima emoción sin renunciar a la practicidad de un familiar.
Experiencia de conducción
Conducir el C 63 AMG Estate es una experiencia visceral. El motor V8 atmosférico ruge con una melodía embriagadora que te envuelve desde el primer instante. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.6 segundos te pega al asiento, mientras que la velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente, te hace sentir el poder ilimitado bajo el pie derecho. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, ofrece un equilibrio sorprendente entre deportividad y confort. Cada curva se convierte en una oportunidad para sentir la conexión con la carretera, y cada recta, en una invitación a desatar toda su potencia. Es un coche que te hace sentir vivo, que te exige y te recompensa a partes iguales.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz C 63 AMG Estate es una perfecta fusión de elegancia y agresividad. A primera vista, mantiene las líneas sobrias y sofisticadas de la Clase C familiar, pero los detalles AMG lo transforman en algo mucho más especial. Los paragolpes deportivos, las grandes tomas de aire, las llantas de 18 pulgadas con neumáticos de perfil bajo (235/40 R18 delante y 255/35 R18 detrás) y las cuatro salidas de escape cromadas, insinúan el potencial que esconde. Es un lobo con piel de cordero, un coche que no grita su potencia, sino que la susurra con una presencia imponente y musculosa. Su carrocería familiar, lejos de restarle atractivo, le añade un toque de versatilidad que lo hace aún más deseable.
Tecnología y características
Bajo su piel, el C 63 AMG Estate de 2008 incorpora tecnología de vanguardia para su época. El motor V8 de 6.2 litros, con inyección indirecta y admisión variable, es una obra maestra de la ingeniería, entregando 457 CV a 6800 rpm y un par motor de 600 Nm a 5000 rpm. La transmisión automática de 7 velocidades gestiona la potencia de forma impecable, ofreciendo cambios rápidos y suaves. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con barras estabilizadoras en ambos ejes, garantiza un comportamiento dinámico excepcional. Los frenos de disco ventilados de 360 mm delante y 330 mm detrás aseguran una capacidad de detención formidable. Aunque carece de las pantallas táctiles y la conectividad moderna de los coches actuales, su tecnología se centra en la mecánica y la dinámica de conducción, ofreciendo una experiencia pura y sin filtros.
Competencia
En su momento, el Mercedes-Benz C 63 AMG Estate se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M3 Touring (aunque no existía una versión familiar directa en esa generación, el M3 Coupé era su rival más cercano en prestaciones), el Audi RS4 Avant y, en menor medida, el Cadillac CTS-V Wagon. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad y la practicidad, pero el C 63 AMG se distinguía por su motor V8 atmosférico de gran cilindrada, su sonido inconfundible y su carácter más salvaje y emocional. Era una opción para aquellos que buscaban un coche con alma, una máquina que te hiciera sentir cada caballo de potencia.
Conclusión
El Mercedes-Benz C 63 AMG Estate de 2008 es mucho más que un coche familiar rápido; es un icono, una máquina que representa la cúspide de la ingeniería AMG de su época. Su combinación de un motor V8 atmosférico glorioso, un diseño elegante pero agresivo y una practicidad sorprendente lo convierte en un vehículo único y deseable. Es un coche para los amantes de la conducción pura, para aquellos que aprecian la potencia sin artificios y el sonido de un motor de combustión en su máxima expresión. A pesar de su consumo de 13.6 l/100km, cada gota de gasolina se justifica con una sonrisa en la cara. Es un clásico moderno que sigue emocionando y cautivando a quienes tienen la suerte de ponerse al volante.




