Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
116CV
Par
250Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
197km/h
Peso
1555kg
Precio
34,150€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
470 L
62 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 200 CDI Familiar · 116 CV (2001-2004)
Descripción general
El Mercedes-Benz C 200 CDI Familiar de 2001 es una propuesta que combina la elegancia inherente a la marca de la estrella con la funcionalidad de una carrocería familiar. Este modelo, con su motor diésel de 116 CV, se posiciona como una opción equilibrada para quienes buscan un vehículo premium con un enfoque práctico para el día a día y los viajes largos. Su diseño atemporal y la calidad de construcción prometen una experiencia de conducción distintiva, aunque sin las pretensiones deportivas de otras versiones.
Experiencia de conducción
Al volante del C 200 CDI Familiar, la sensación predominante es de solidez y confort. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia con sus 116 CV, entrega sus 250 Nm de par desde bajas revoluciones (1400 rpm), lo que se traduce en una respuesta suave y suficiente para la mayoría de las situaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.6 segundos y una velocidad máxima de 197 km/h no lo convierten en un bólido, pero sí en un compañero de viaje fiable y relajado. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un viaje placentero. La dirección de cremallera contribuye a una conducción predecible y segura, ideal para largos trayectos donde la comodidad es clave.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase C Familiar de 2001 es un claro reflejo de la estética de Mercedes-Benz de principios de los 2000: líneas elegantes, proporciones equilibradas y una presencia sobria pero distinguida. La carrocería familiar añade un toque de versatilidad sin sacrificar la sofisticación. Sus 4541 mm de longitud, 1728 mm de anchura y 1465 mm de altura le confieren una estampa robusta y funcional. El maletero de 470 litros es generoso para la época, y el diseño general, aunque no es rompedor, irradia una calidad y un buen gusto que perduran en el tiempo. Es un coche que, a pesar de los años, mantiene una imagen de coche bien hecho y con clase.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el C 200 CDI Familiar de 2001 incorpora soluciones propias de un vehículo premium de su época. El motor diésel de 2.148 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Mercedes-Benz para optimizar el rendimiento y la eficiencia. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque carece de las ayudas a la conducción y la conectividad de los modelos actuales, su tecnología se centra en la fiabilidad mecánica y en ofrecer una experiencia de conducción refinada. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros aseguran una capacidad de frenado adecuada para su peso y prestaciones.
Competencia
En su segmento y época, el Mercedes-Benz C 200 CDI Familiar competía directamente con modelos como el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Volvo V50. Frente a ellos, el Mercedes-Benz ofrecía una propuesta más enfocada en el confort y la elegancia, con una imagen de marca que siempre ha sido un referente en el lujo y la calidad. Mientras que el BMW podía ser percibido como más deportivo y el Audi como más tecnológico, el Clase C se distinguía por su suavidad de marcha y su reputación de durabilidad, atrayendo a un público que valoraba la tradición y la comodidad por encima de todo.
Conclusión
El Mercedes-Benz C 200 CDI Familiar de 2001 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar con un toque de distinción. Su combinación de un motor diésel eficiente, un diseño elegante y una construcción robusta lo convierten en un compañero de viaje fiable y confortable. No es el coche más rápido ni el más moderno, pero su calidad intrínseca y su capacidad para afrontar largos viajes con aplomo lo hacen destacar. Es un Mercedes-Benz en toda regla, con todo lo que ello implica en términos de prestigio y experiencia de conducción.




