Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
143CV
Par
315Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
214km/h
Peso
1570kg
Precio
36,200€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
470 L
62 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 220 CDI Familiar · 143 CV (2001-2004)
Descripción general
El Mercedes-Benz C 220 CDI Familiar de 2001 es un vehículo que encarna la esencia de la marca alemana: elegancia, confort y una ingeniería robusta. Diseñado para aquellos que buscan un coche práctico sin renunciar al lujo y la distinción, este familiar se presenta como una opción sólida y fiable para el día a día y los viajes largos. Su motor diésel de 143 CV promete un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, una característica muy valorada en su época.
Experiencia de conducción
Al volante del C 220 CDI Familiar, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un confort de marcha excepcional. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 143 CV de forma lineal y contundente, especialmente gracias a sus 315 Nm de par disponibles desde bajas revoluciones. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir al máximo el propulsor, aunque su tacto no es el más deportivo. La dirección, de cremallera, es precisa y comunica bien lo que sucede bajo las ruedas, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada y predecible. En curvas, el coche se muestra estable y predecible, sin grandes alardes deportivos, pero con una nobleza que inspira confianza. Los frenos, discos ventilados delante y macizos detrás, cumplen su función con solvencia, deteniendo el conjunto de 1570 kg de forma eficaz.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase C Familiar de 2001 es un reflejo de la sobriedad y la elegancia atemporal de la marca. Sus líneas son fluidas y armoniosas, con una silueta que, a pesar de su carácter familiar, no pierde un ápice de distinción. El frontal, con la característica parrilla de Mercedes y los faros dobles, le confiere una mirada seria y sofisticada. La zaga, bien integrada, ofrece un generoso portón que facilita el acceso a un maletero de 470 litros, muy práctico para las necesidades de una familia. Los detalles cromados y las llantas de 15 pulgadas, con neumáticos 195/65 R15 V, complementan un conjunto que, incluso hoy, mantiene una presencia notable en la carretera. Es un diseño que no busca la ostentación, sino la perdurabilidad y la funcionalidad con estilo.
Tecnología y características
En el año 2001, el Mercedes-Benz C 220 CDI Familiar incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La construcción del motor, con bloque de hierro y culata de aluminio, buscaba la durabilidad y la optimización del peso. En cuanto a la seguridad, contaba con un chasis bien resuelto y frenos de disco en ambos ejes. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable en función de la velocidad, ofrecía una respuesta directa. En el interior, aunque no se especifican detalles de equipamiento, es de esperar que contara con los estándares de confort y seguridad de la marca, como airbags, ABS y control de tracción, elementos que ya eran comunes en vehículos de esta categoría. La fiabilidad mecánica era uno de sus puntos fuertes, gracias a una ingeniería robusta y probada.
Competencia
En su segmento, el Mercedes-Benz C 220 CDI Familiar de 2001 se enfrentaba a duros competidores como el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Volvo V70. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes: el BMW destacaba por su dinamismo, el Audi por su tracción quattro y su calidad de acabados, y el Volvo por su seguridad y espacio interior. Sin embargo, el Mercedes-Benz se posicionaba como la opción más equilibrada, ofreciendo un compromiso ideal entre confort, elegancia, fiabilidad y un motor diésel eficiente que lo hacía muy atractivo para aquellos que buscaban un coche familiar premium con un toque de distinción.
Conclusión
El Mercedes-Benz C 220 CDI Familiar de 2001 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante para quienes valoran la calidad, la fiabilidad y el confort. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su excelente comportamiento en carretera lo convierten en un compañero ideal para el día a día y los viajes largos. Es un vehículo que transmite una sensación de solidez y seguridad, y que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones. Un clásico moderno que representa la esencia de la ingeniería alemana.




