Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
192CV
Par
260Nm
Consumo
9.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.2s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1475kg
Precio
37,417€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
4 / 3 puertas
310 L
62 L
141 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 230 K Sportcoupé Aut. · 192 CV (2002-2004)
Descripción general
El Mercedes-Benz C 230 K Sportcoupé Aut. de 2002 es una propuesta audaz de la marca alemana, un coupé compacto que buscaba atraer a un público más joven y dinámico. Con su diseño distintivo y un motor sobrealimentado, este modelo prometía una experiencia de conducción emocionante y un toque de exclusividad en el segmento de los coupés premium.
Experiencia de conducción
Al volante, el C 230 K Sportcoupé Aut. ofrecía una experiencia de conducción que combinaba la deportividad con el confort característico de Mercedes-Benz. El motor de 192 CV, con su compresor, entregaba una respuesta enérgica y lineal, permitiendo aceleraciones contundentes y una velocidad máxima de 236 km/h. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no era la más rápida, proporcionaba cambios suaves y contribuía a una conducción relajada en el día a día. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrecía un buen equilibrio entre firmeza y absorción de irregularidades, lo que se traducía en un comportamiento ágil en curvas y un confort de marcha adecuado para viajes largos. La dirección, precisa y con asistencia, transmitía confianza al conductor, mientras que los frenos de disco ventilados en el eje delantero garantizaban una detención eficaz. Era un coche que invitaba a disfrutar de la carretera, con un sonido de motor que, sin ser estridente, recordaba su potencial.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz C 230 K Sportcoupé Aut. era, sin duda, uno de sus puntos más distintivos. Con una carrocería de tres puertas y una silueta coupé, se desmarcaba de las líneas más tradicionales de la Clase C berlina. Su frontal, con los faros dobles y la parrilla característica de Mercedes-Benz, le otorgaba una presencia imponente. La línea de techo descendente y la zaga compacta le conferían un aspecto deportivo y juvenil. Las llantas de 16 pulgadas, con neumáticos 205/55 R16, complementaban su imagen dinámica. En el interior, el habitáculo estaba diseñado para cuatro ocupantes, con un enfoque en la ergonomía y la calidad de los materiales, aunque el espacio en las plazas traseras era algo limitado, como es habitual en los coupés. El maletero, con 310 litros, ofrecía una capacidad razonable para un coche de su segmento.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el C 230 K Sportcoupé Aut. incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor de 1.8 litros, con cuatro cilindros y 16 válvulas, destacaba por su compresor volumétrico, que le permitía alcanzar los 192 CV y un par motor de 260 Nm a 3500 rpm. La inyección indirecta y el intercooler contribuían a optimizar el rendimiento y la eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades era un elemento clave para el confort de conducción. En cuanto a la seguridad, contaba con sistemas de frenado avanzados y una estructura de carrocería robusta. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, ofrecía un equipamiento completo para su segmento y año de fabricación, incluyendo elementos como el control de estabilidad y tracción, que mejoraban la seguridad activa.
Competencia
En su momento, el Mercedes-Benz C 230 K Sportcoupé Aut. se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los coupés premium compactos. Entre ellos, destacaban modelos como el BMW Serie 3 Coupé, que ofrecía una dinámica de conducción más deportiva, o el Audi A3, que apostaba por un diseño más discreto y una mayor versatilidad. Otros competidores podrían ser el Alfa Romeo 147 o el Volkswagen Golf GTI, aunque con enfoques ligeramente diferentes. El Mercedes-Benz se posicionaba como una opción que combinaba el prestigio de la marca, un diseño distintivo y un buen equilibrio entre prestaciones y confort.
Conclusión
El Mercedes-Benz C 230 K Sportcoupé Aut. de 2002 fue un coche que supo combinar la elegancia y el prestigio de la marca con un toque de deportividad y juventud. Su motor sobrealimentado ofrecía un rendimiento emocionante, mientras que su diseño coupé lo hacía destacar en la carretera. Aunque el espacio interior no era su punto fuerte, su calidad de construcción y su equipamiento lo convertían en una opción atractiva para aquellos que buscaban un coupé premium con carácter. Fue un modelo que, sin ser un superventas, dejó su huella en el segmento y sigue siendo un coche interesante para los amantes de los coupés compactos de la marca de la estrella.




