Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C
Potencia
231CV
Par
540Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
6.8s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1640kg
Precio
50,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
4 / 3 puertas
310 L
62 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz C 30 CDI AMG Sportcoupé · 231 CV (2002-2004)
Descripción general
El Mercedes-Benz C 30 CDI AMG Sportcoupé, un modelo que vio la luz entre 2002 y 2004, representa una audaz incursión de la marca de la estrella en el segmento de los coupés compactos de altas prestaciones con motor diésel. Con su distintivo diseño y la impronta de AMG, este vehículo prometía una combinación de eficiencia y deportividad que pocos rivales podían igualar en su momento. Era una propuesta atrevida, un diésel con alma deportiva, diseñado para aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Experiencia de conducción
Al volante del C 30 CDI AMG Sportcoupé, la experiencia es sorprendentemente gratificante. El motor diésel de 231 CV y 540 Nm de par motor empuja con una contundencia impresionante desde bajas revoluciones, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.8 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h. La caja de cambios automática de 5 velocidades, aunque no es la más rápida de los tiempos modernos, gestiona la potencia con suavidad y eficacia. La suspensión, con un tarado más firme gracias a AMG, proporciona un excelente agarre en curva y una sensación de control total, aunque puede resultar algo dura en carreteras bacheadas. La dirección es precisa y comunicativa, invitando a disfrutar de cada trazada. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, con un sonido del motor que, para ser diésel, es sorprendentemente deportivo.
Diseño y estética
El diseño del C 30 CDI AMG Sportcoupé es inconfundiblemente Mercedes-Benz, pero con un toque AMG que lo distingue. Su carrocería de tres puertas, con una línea de techo descendente y una zaga compacta, le otorga una silueta dinámica y atlética. Los elementos específicos de AMG, como los paragolpes deportivos, las taloneras y las llantas de aleación de 17 pulgadas, realzan su carácter deportivo sin caer en la ostentación. El interior, aunque sobrio, destila calidad y ergonomía, con asientos deportivos que ofrecen un excelente soporte lateral y un cuadro de instrumentos de fácil lectura. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.
Tecnología y características
En su época, el C 30 CDI AMG Sportcoupé incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor diésel de 2.950 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler era una muestra de la ingeniería diésel de Mercedes-Benz, ofreciendo un equilibrio notable entre prestaciones y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades era un estándar de la marca, conocida por su fiabilidad y suavidad. En cuanto a la seguridad, contaba con sistemas como el control de estabilidad (ESP) y múltiples airbags, elementos que contribuían a una conducción segura. Aunque hoy en día pueda parecer modesto en comparación con los coches actuales, en su momento representaba la vanguardia tecnológica de Mercedes-Benz en el ámbito de los diésel deportivos.
Competencia
En el mercado de los coupés diésel deportivos de su época, el Mercedes-Benz C 30 CDI AMG Sportcoupé se enfrentaba a pocos rivales directos. Podríamos considerar al BMW 330Cd Coupé como su principal competidor, ofreciendo una propuesta similar de deportividad y eficiencia diésel. Otros modelos, como el Audi A3 3.2 quattro o incluso el Volkswagen Golf R32, aunque con motores de gasolina, podían ser vistos como alternativas para aquellos que buscaban un compacto deportivo de altas prestaciones. Sin embargo, la combinación de la exclusividad de AMG y la eficiencia de un motor diésel de gran potencia hacía del C 30 CDI AMG Sportcoupé una propuesta única y distintiva en su segmento.
Conclusión
El Mercedes-Benz C 30 CDI AMG Sportcoupé es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para aquellos que buscan un coupé compacto con un toque deportivo y la eficiencia de un motor diésel potente. Su diseño atemporal, sus prestaciones contundentes y la calidad de construcción de Mercedes-Benz lo convierten en un clásico moderno. Es un vehículo que ofrece una experiencia de conducción emocionante y gratificante, ideal para quienes aprecian la ingeniería alemana y el carácter distintivo de AMG. Un coche que, sin duda, dejó su huella en la historia de los coupés deportivos diésel.




