Mercedes-Benz C 200 K Sportcoupé · 163 CV (2004-2008)

2004
Gasolina
RWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase C

Potencia

163CV

Par

240Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

200g/km

0-100 km/h

9.1s

Vel. Máx.

234km/h

Peso

1465kg

Precio

33,550

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

310 L

Depósito

62 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero310 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz C 200 K Sportcoupé · 163 CV (2004-2008)

Descripción general

El Mercedes-Benz C 200 K Sportcoupé de 2004 es una propuesta audaz de la marca alemana, un coupé compacto que buscaba inyectar dinamismo y juventud en la prestigiosa Clase C. Con su diseño distintivo y un motor sobrealimentado, este modelo se posicionó como una alternativa atractiva para quienes deseaban la calidad de Mercedes-Benz en un formato más deportivo y ágil. Representa una época en la que Mercedes-Benz exploraba nuevas facetas de su identidad, ofreciendo un coche que combinaba la elegancia inherente de la marca con un toque de rebeldía juvenil.

Experiencia de conducción

Al volante del C 200 K Sportcoupé, la sensación es de solidez y control. El motor de 163 CV, gracias a su compresor, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una aceleración lineal y satisfactoria. La dirección, precisa y comunicativa, junto con una suspensión que equilibra confort y firmeza, invita a disfrutar de cada curva. Es un coche que se siente plantado en la carretera, transmitiendo confianza y una experiencia de conducción gratificante, ideal para viajes largos o escapadas dinámicas. La caja de cambios manual de seis velocidades permite exprimir al máximo el potencial del motor, añadiendo un toque de interacción que los puristas apreciarán.

Diseño y estética

El diseño del C 200 K Sportcoupé es inconfundible y atemporal. Su silueta coupé, con una línea de techo descendente y una zaga compacta, le otorga una presencia deportiva y elegante. Los faros delanteros, con su característica forma de 'cacahuete', y la parrilla frontal con la estrella de Mercedes-Benz, le confieren una identidad fuerte. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es la esperada en un Mercedes-Benz, con un salpicadero bien organizado y asientos que ofrecen un excelente soporte. A pesar de sus años, su estética sigue siendo atractiva y distintiva, destacando entre la multitud.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2004, el C 200 K Sportcoupé incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor de 1.8 litros con compresor es un ejemplo de ingeniería que buscaba optimizar el rendimiento y la eficiencia. Contaba con sistemas de seguridad activa y pasiva de serie, como el control de estabilidad ESP y múltiples airbags, que garantizaban la protección de los ocupantes. El sistema de infoentretenimiento, aunque básico para los estándares actuales, ofrecía las funcionalidades necesarias para la época, como radio CD y climatizador automático, todo ello integrado con la sobriedad y funcionalidad características de Mercedes-Benz.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz C 200 K Sportcoupé se enfrentaba a duros competidores como el BMW Serie 3 Compact, el Audi A3 de tres puertas y, en menor medida, el Alfa Romeo 147. Cada uno ofrecía una propuesta diferente: el BMW destacaba por su dinamismo, el Audi por su refinamiento y el Alfa Romeo por su pasión. El Mercedes-Benz se diferenciaba por su equilibrio entre deportividad, confort y el prestigio de la marca, ofreciendo una alternativa más elegante y madura dentro de los coupés compactos premium.

Conclusión

El Mercedes-Benz C 200 K Sportcoupé de 2004 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su encanto y su propuesta de valor. Es un vehículo que combina la deportividad de un coupé con la calidad y el confort de un Mercedes-Benz. Su motor sobrealimentado ofrece un rendimiento satisfactorio y su diseño sigue siendo atractivo. Es una excelente opción para aquellos que buscan un coche con carácter, una conducción placentera y la fiabilidad de una marca premium, todo ello con un toque de distinción que lo hace especial.