Mercedes-Benz CLC 160 BlueEFFICIENCY SportCoupé · 129 CV (2010-2011)

2008
Gasolina
RWD
Manual 6v
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 1
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 2
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 3
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé

Potencia

129CV

Par

200Nm

Consumo

7l/100

Emisiones

163g/km

0-100 km/h

11.2s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1470kg

Precio

30,274

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

310 L

Depósito

62 L

Potencia

95 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima129 CV / 95 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero310 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLC 160 BlueEFFICIENCY SportCoupé · 129 CV (2010-2011)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLC SportCoupé de 2008, en su versión CLC 160 BlueEFFICIENCY, representa la entrada al mundo coupé de la marca de la estrella. Con un diseño que evoca deportividad y elegancia, este modelo de tres puertas buscaba atraer a un público joven que deseaba la distinción de Mercedes-Benz en un formato más compacto y dinámico. Su motor de gasolina de 1.6 litros y 129 CV, combinado con una caja de cambios manual de seis velocidades, prometía una experiencia de conducción equilibrada, aunque sin grandes pretensiones deportivas. Era un coche pensado para el día a día, con un toque de exclusividad.

Experiencia de conducción

Al volante del CLC 160 BlueEFFICIENCY, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor, aunque no es un derroche de potencia, cumple con solvencia para un uso urbano y en carretera, ofreciendo una respuesta lineal y predecible. La dirección es precisa y la suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje agradable. No es un coche que invite a una conducción agresiva, sino más bien a disfrutar de la carretera con tranquilidad y la seguridad que inspira un Mercedes-Benz. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.2 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h confirman su carácter más enfocado al confort que a la pura deportividad.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLC SportCoupé es inconfundiblemente Mercedes, con líneas que recuerdan a la Clase C de la época, pero con una silueta más compacta y deportiva. Sus tres puertas y la caída del techo le otorgan una imagen dinámica y juvenil. Los faros delanteros, con su característica forma, y la parrilla frontal con la estrella central, le confieren una presencia elegante y reconocible. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes son los esperados en un Mercedes-Benz, con un salpicadero bien organizado y asientos cómodos que invitan a largos viajes. A pesar de su tamaño compacto, el habitáculo ofrece un buen espacio para los ocupantes delanteros, aunque las plazas traseras son más adecuadas para trayectos cortos o para niños.

Tecnología y características

En cuanto a tecnología, el CLC 160 BlueEFFICIENCY incorporaba elementos que, para su época, eran avanzados y contribuían a la seguridad y el confort. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad, sí ofrecía un equipamiento completo en materia de seguridad activa y pasiva. El motor de 1.6 litros, con inyección indirecta, buscaba un equilibrio entre prestaciones y eficiencia, aunque sus cifras de consumo combinado de 7 l/100km y emisiones de CO2 de 163 g/km, hoy en día, se considerarían elevadas. La transmisión manual de seis velocidades era un estándar en la época, ofreciendo un buen control sobre la entrega de potencia.

Competencia

El Mercedes-Benz CLC SportCoupé se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los coupés compactos premium. Entre ellos, destacaban el BMW Serie 1 Coupé, que ofrecía una experiencia de conducción más deportiva y un enfoque más dinámico, y el Audi A3 Sportback, que combinaba la versatilidad de un cinco puertas con un diseño elegante y una calidad interior sobresaliente. Otros competidores podrían incluir el Volkswagen Scirocco, con un diseño más atrevido y un enfoque más juvenil, o incluso el Alfa Romeo GT, que apostaba por la pasión y el estilo italiano. El CLC se posicionaba como una opción más conservadora y elegante, con el prestigio de la marca Mercedes-Benz como principal argumento de venta.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLC 160 BlueEFFICIENCY SportCoupé de 2008 es un coche que, a pesar de su edad, sigue manteniendo el atractivo de la marca de la estrella. Es una opción interesante para aquellos que buscan un coupé compacto con un diseño elegante, un interior de calidad y un confort de marcha elevado. Si bien no es un coche para los amantes de las prestaciones puras, su motor de 129 CV cumple con creces para un uso diario y viajes ocasionales. Su fiabilidad, como buen Mercedes-Benz, suele ser un punto fuerte, lo que lo convierte en una opción a considerar en el mercado de segunda mano para quienes valoran la distinción y la calidad de construcción.