Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé
Potencia
184CV
Par
250Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
181g/km
0-100 km/h
8.7s
Vel. Máx.
231km/h
Peso
1500kg
Precio
37,301€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
4 / 3 puertas
310 L
62 L
135 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz CLC 200 K SportCoupé Aut. · 184 CV (2010-2011)
Descripción general
El Mercedes-Benz CLC SportCoupé de 2008, en su versión CLC 200 K SportCoupé Aut., representa una propuesta interesante dentro del segmento de los coupés compactos. Con un motor de gasolina de 1.8 litros y 184 CV, asociado a una transmisión automática de 5 velocidades, este modelo buscaba ofrecer una experiencia de conducción dinámica y un toque de exclusividad, manteniendo la esencia de la marca de la estrella. Su diseño, aunque basado en la Clase C SportCoupé anterior, recibió actualizaciones significativas para alinearse con la estética de Mercedes-Benz de la época, buscando atraer a un público joven y urbano que valoraba tanto el estilo como el rendimiento.
Experiencia de conducción
Al volante del CLC 200 K SportCoupé, la sensación es de agilidad y control. El motor de 184 CV, con su compresor, entrega una respuesta enérgica y lineal, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 8.7 segundos y una velocidad máxima de 231 km/h. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, realiza los cambios de forma suave y eficiente, contribuyendo a una conducción relajada en el día a día y más emocionante cuando se le exige. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y firmeza, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección, de cremallera, es precisa y transmite confianza, haciendo que cada trayecto sea una experiencia placentera y segura. El consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable para su potencia y peso, lo que lo convierte en un compañero de viaje eficiente.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz CLC SportCoupé de 2008 es una evolución del anterior Clase C SportCoupé, con una estética más moderna y deportiva. Sus líneas fluidas y su silueta coupé de tres puertas le otorgan una presencia distintiva en la carretera. Los faros delanteros, más afilados, y la parrilla frontal, con el emblema de la estrella en el centro, le confieren un aire de sofisticación y dinamismo. La parte trasera, con sus pilotos rediseñados y un portón más integrado, refuerza su carácter deportivo. En el interior, el habitáculo ofrece un ambiente acogedor y funcional, con materiales de calidad y un diseño ergonómico. Los asientos, diseñados para cuatro ocupantes, brindan un buen soporte lateral, y el maletero, con 310 litros de capacidad, es suficiente para el uso diario. Las dimensiones compactas, con 4452 mm de largo, 1728 mm de ancho y 1405 mm de alto, lo hacen ideal para la ciudad, sin renunciar a la elegancia y el confort de un Mercedes-Benz.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2008, el Mercedes-Benz CLC 200 K SportCoupé incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor de 1.8 litros con compresor y sistema de inyección indirecta, junto con la culata y el bloque de aluminio, optimizaba el rendimiento y la eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, ofrecía un funcionamiento suave y fiable. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, garantizando una frenada eficaz. La suspensión, con estabilizadoras tanto delante como detrás, contribuía a una excelente estabilidad. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o asistencia a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento estaba a la altura de lo esperado en un vehículo premium de su segmento.
Competencia
El Mercedes-Benz CLC 200 K SportCoupé se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los coupés compactos premium. Entre sus competidores directos se encontraban modelos como el BMW Serie 1 Coupé, que ofrecía una dinámica de conducción más deportiva y una gama de motores potentes, o el Audi A3 Sportback, con su diseño elegante y su tracción quattro opcional. Otros rivales podrían incluir el Volkswagen Scirocco, que apostaba por un diseño más atrevido y un enfoque más juvenil, o incluso el Alfa Romeo GT, con su inconfundible estilo italiano. Cada uno de estos vehículos ofrecía una propuesta diferente, pero el CLC se distinguía por su equilibrio entre confort, deportividad y la inconfundible calidad de Mercedes-Benz.
Conclusión
El Mercedes-Benz CLC 200 K SportCoupé Aut. de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su atractivo. Su combinación de un motor potente y eficiente, una transmisión automática suave y un diseño elegante lo convierten en una opción interesante para aquellos que buscan un coupé compacto con el sello de calidad de Mercedes-Benz. Ofrece una experiencia de conducción placentera, tanto en ciudad como en carretera, y su interior, aunque no es el más espacioso, es cómodo y está bien acabado. Es un coche que invita a disfrutar de cada viaje, con un toque de distinción y un rendimiento que no defrauda. Sin duda, un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer.




