Mercedes-Benz CLC 200 CDI SportCoupé · 122 CV (2008-2010)

2008
Gasóleo
RWD
Manual 6v
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 1
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 2
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 3
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé

Potencia

122CV

Par

270Nm

Consumo

5.6l/100

Emisiones

147g/km

0-100 km/h

11.3s

Vel. Máx.

206km/h

Peso

1505kg

Precio

30,900

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

310 L

Depósito

62 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero310 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLC 200 CDI SportCoupé · 122 CV (2008-2010)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLC 200 CDI SportCoupé de 2008 es una propuesta audaz de la marca de la estrella, un coupé compacto que buscaba atraer a un público más joven y dinámico. Con su diseño distintivo y la promesa de la calidad Mercedes, este modelo se presentaba como una opción atractiva para quienes buscaban un coche con carácter y un toque de exclusividad en el segmento de los compactos premium.

Experiencia de conducción

Al volante del CLC 200 CDI, la sensación es de solidez y aplomo. El motor diésel de 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un par motor de 270 Nm desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta enérgica y una buena capacidad de recuperación. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir al máximo el propulsor, y la tracción trasera aporta un toque deportivo a la conducción. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un equilibrio entre confort y dinamismo. La dirección, de cremallera, es precisa y transmite confianza, haciendo que cada trayecto sea una experiencia placentera y segura.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLC SportCoupé es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Con sus 4452 mm de longitud, 1728 mm de anchura y 1405 mm de altura, presenta una silueta compacta y deportiva. La parte frontal, con la característica parrilla de Mercedes y los faros afilados, le confiere una mirada decidida. La línea de techo descendente y las tres puertas acentúan su carácter coupé, mientras que la zaga, con sus pilotos envolventes, le otorga una personalidad inconfundible. El interior, aunque con un diseño que denota su origen en la Clase C de la época, ofrece una atmósfera de calidad con materiales bien ajustados y un diseño funcional. Los asientos, con capacidad para cuatro ocupantes, son cómodos y ofrecen un buen soporte lateral, invitando a disfrutar de cada viaje.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el CLC 200 CDI SportCoupé de 2008 incorpora elementos que, para su época, eran avanzados. El motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. Aunque no cuenta con Start/Stop, su consumo combinado de 5.6 l/100km y sus emisiones de CO2 de 147 g/km lo sitúan en una posición competitiva. En cuanto a la seguridad, equipa frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, garantizando una frenada eficaz. La suspensión, con estabilizadoras tanto delante como detrás, contribuye a una excelente estabilidad en carretera. La dirección, aunque sin asistencia variable, es precisa y directa, ofreciendo un buen control del vehículo.

Competencia

En el mercado de los coupés compactos premium, el Mercedes-Benz CLC 200 CDI SportCoupé se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos, destacaban el BMW Serie 1 Coupé, con su enfoque más deportivo y su tracción trasera, y el Audi A3 Sportback, que ofrecía una mayor versatilidad con sus cinco puertas. Otros rivales podrían incluir el Volkswagen Scirocco, con un diseño más atrevido, o incluso el Alfa Romeo GT, que apelaba a la pasión por la conducción. El CLC buscaba diferenciarse por su elegancia, la calidad de sus acabados y la imagen de marca de Mercedes-Benz.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLC 200 CDI SportCoupé de 2008 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo. Su diseño atemporal, la calidad de construcción inherente a Mercedes-Benz y un motor diésel eficiente y con buen rendimiento lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un coupé compacto con un toque de distinción. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, ofreciendo un equilibrio entre confort y dinamismo, y que sigue siendo una declaración de estilo en el segmento de los compactos premium.