Mercedes-Benz CLC 230 SportCoupé Aut. · 204 CV (2008-2009)

2008
Gasolina
RWD
Automático 7v
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 1
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 2
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 3
Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLC SportCoupé

Potencia

204CV

Par

245Nm

Consumo

9.1l/100

Emisiones

217g/km

0-100 km/h

8.6s

Vel. Máx.

234km/h

Peso

1545kg

Precio

42,095

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

310 L

Depósito

62 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo245 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero310 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLC 230 SportCoupé Aut. · 204 CV (2008-2009)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLC 230 SportCoupé Aut. de 2008 es una propuesta audaz de la marca de la estrella, buscando un equilibrio entre deportividad y el lujo inherente a Mercedes. Con su motor de gasolina de 2.5 litros y 204 CV, acoplado a una transmisión automática de 7 velocidades, este coupé de tres puertas prometía una experiencia de conducción dinámica y refinada. Se posicionaba como una opción atractiva para aquellos que deseaban un Mercedes más compacto y con un toque juvenil, sin renunciar a la calidad y el prestigio de la marca.

Experiencia de conducción

Al volante del CLC 230 SportCoupé, la sensación es de control y agilidad. El motor de seis cilindros en V entrega su potencia de manera suave pero contundente, permitiendo aceleraciones enérgicas y recuperaciones rápidas. La transmisión automática de 7 velocidades es una delicia, realizando cambios de marcha casi imperceptibles y contribuyendo a una experiencia de conducción relajada en ciudad y emocionante en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen compromiso entre confort y firmeza, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección, precisa y con la asistencia justa, invita a disfrutar de cada trayecto. Es un coche que se siente plantado en la carretera, transmitiendo confianza al conductor.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLC SportCoupé es inconfundiblemente Mercedes, pero con un aire más deportivo y compacto. Sus líneas fluidas y su silueta coupé de tres puertas le otorgan una presencia dinámica y elegante. El frontal, con la característica parrilla de Mercedes y los faros afilados, proyecta una imagen de sofisticación. La zaga, con sus pilotos distintivos y un portón trasero bien integrado, completa un conjunto armonioso. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es la esperada en un Mercedes, con un salpicadero bien organizado y asientos que ofrecen un excelente soporte lateral, invitando a largos viajes con total comodidad. A pesar de su tamaño compacto, el diseño interior maximiza el espacio, creando un ambiente acogedor y funcional.

Tecnología y características

Aunque el CLC 230 SportCoupé es un modelo de 2008, incorpora tecnología avanzada para su época. El motor de gasolina de 2.5 litros con inyección indirecta y admisión variable es un ejemplo de ingeniería eficiente, ofreciendo un buen rendimiento y una respuesta instantánea. La transmisión automática de 7 velocidades es un punto fuerte, optimizando el consumo y la entrega de potencia. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, junto con sistemas de asistencia a la conducción que garantizan una frenada eficaz y segura. El sistema de dirección de cremallera, aunque sin asistencia sensible a la velocidad, proporciona una conexión directa con la carretera. En el habitáculo, la ergonomía y la disposición de los controles reflejan la atención al detalle de Mercedes-Benz, haciendo que la interacción con el vehículo sea intuitiva y placentera.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz CLC 230 SportCoupé se enfrentaba a rivales de peso como el BMW Serie 1 Coupé, que ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, o el Audi A3 Sportback, con su enfoque en la versatilidad y el diseño. Otros competidores podrían incluir el Volkswagen Scirocco, con un diseño más atrevido, o incluso el Alfa Romeo GT, que apelaba a la pasión por la conducción. El CLC se distinguía por su combinación de lujo, confort y un toque deportivo, manteniendo la esencia de Mercedes-Benz en un formato más compacto y accesible.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLC 230 SportCoupé Aut. de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un coupé compacto con el sello de calidad de Mercedes. Ofrece un motor potente y refinado, una transmisión suave y eficiente, y un diseño que combina elegancia con deportividad. Su interior, bien acabado y confortable, invita a disfrutar de cada viaje. Es un vehículo que, sin ser el más radical de su categoría, proporciona una experiencia de conducción placentera y segura, ideal para el día a día y para escapadas de fin de semana. Un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer.