Mercedes-Benz CLK 55 AMG Cabrio · 367 CV (2003-2005)

2003
Gasolina
RWD
Automático 5v
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Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 3
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK

Potencia

367CV

Par

510Nm

Consumo

12.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

5.4s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1820kg

Precio

97,100

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

390 L

Depósito

62 L

Potencia

270 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima367 CV / 270 kW
Par máximo510 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero390 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 55 AMG Cabrio · 367 CV (2003-2005)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLK 55 AMG Cabrio de 2003 es una joya automovilística que combina la elegancia de un descapotable con la potencia bruta de AMG. Con un precio de 97.100 €, este vehículo no solo es un coche, es una declaración de intenciones, un símbolo de estatus y una máquina de emociones. Su motor V8 de 5.4 litros y 367 CV lo convierte en un deportivo de pura raza, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5.4 segundos. Es un coche para aquellos que buscan la exclusividad, el lujo y la adrenalina en un mismo paquete.

Experiencia de conducción

Conducir el CLK 55 AMG Cabrio es una experiencia visceral. El rugido del motor V8 al arrancar es una sinfonía para los amantes de la velocidad, y la aceleración te pega al asiento con una fuerza impresionante. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, absorbe las irregularidades del terreno con solvencia, ofreciendo un equilibrio perfecto entre deportividad y confort. Al descapotarlo, el viento en el pelo y el sonido del motor amplificado te conectan directamente con la carretera, transformando cada viaje en una aventura inolvidable. Es un coche que te hace sentir vivo, que te invita a exprimir cada curva y cada recta, siempre con una sensación de control absoluto.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLK 55 AMG Cabrio es atemporal y elegante. Sus líneas fluidas y su silueta deportiva, acentuadas por los detalles AMG, le confieren una presencia imponente. La capota de lona se integra a la perfección en el conjunto, y su mecanismo de apertura y cierre es suave y rápido, transformando el coche de coupé a descapotable en cuestión de segundos. El interior, con sus acabados de alta calidad y sus asientos deportivos, es un derroche de lujo y confort, diseñado para envolver a sus ocupantes en un ambiente de exclusividad. Cada detalle, desde el volante hasta los paneles de las puertas, irradia la calidad y el buen gusto característicos de Mercedes-Benz.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2003, el CLK 55 AMG Cabrio incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 5.4 litros, con inyección indirecta y admisión variable, es una obra maestra de la ingeniería, capaz de entregar 367 CV y 510 Nm de par. La transmisión automática de 5 velocidades, con convertidor de par, garantiza cambios suaves y rápidos, optimizando la entrega de potencia. El sistema de frenos, con discos ventilados en ambos ejes, ofrece una capacidad de detención excepcional, mientras que la dirección de cremallera con asistencia eléctrica y sensible a la velocidad proporciona una respuesta ágil y precisa. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con barras estabilizadoras, asegura un comportamiento dinámico y seguro.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz CLK 55 AMG Cabrio se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M3 Cabrio, el Audi S4 Cabrio y el Porsche 911 Cabrio. Cada uno de ellos ofrecía una propuesta diferente, pero el CLK 55 AMG destacaba por su combinación única de lujo, potencia y la exclusividad de un motor V8 atmosférico. Mientras que el M3 se centraba más en la deportividad pura, y el 911 en la experiencia de conducción más radical, el CLK 55 AMG ofrecía un equilibrio más refinado, sin renunciar a las prestaciones de un auténtico deportivo.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLK 55 AMG Cabrio es un coche que trasciende el tiempo. Es una máquina que evoca emociones, que te invita a disfrutar de cada kilómetro y que te hace sentir especial. Su combinación de potencia, lujo y diseño lo convierte en un clásico instantáneo, un vehículo que sigue siendo deseado por muchos años después de su lanzamiento. Es la elección perfecta para aquellos que buscan un descapotable deportivo con un toque de exclusividad y la inconfundible firma de AMG. Un coche que no solo te lleva de un punto A a un punto B, sino que te regala una experiencia inolvidable en cada trayecto.