Mercedes-Benz CLK 500 Cabrio · 387 CV (2006-2008)

2005
Gasolina
RWD
Automático 7v
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 1
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 2
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 3
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK

Potencia

387CV

Par

530Nm

Consumo

11.6l/100

Emisiones

275g/km

0-100 km/h

5.3s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1800kg

Precio

75,550

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

390 L

Depósito

62 L

Potencia

285 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima387 CV / 285 kW
Par máximo530 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero390 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 500 Cabrio · 387 CV (2006-2008)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLK 500 Cabrio de 2005 es una declaración de intenciones, un vehículo que combina la elegancia atemporal de Mercedes con la emoción de la conducción a cielo abierto. Este cabrio de dos puertas y cuatro plazas, con su potente motor de gasolina de 5.5 litros y 387 CV, no es solo un coche, es una experiencia. Su diseño sofisticado y su rendimiento excepcional lo convierten en un clásico moderno, ideal para quienes buscan distinción y sensaciones al volante.

Experiencia de conducción

Conducir el CLK 500 Cabrio es una sinfonía de emociones. El rugido de su motor V8 de 387 CV al acelerar es pura adrenalina, capaz de catapultarte de 0 a 100 km/h en apenas 5.3 segundos. La transmisión automática de 7 velocidades ofrece cambios suaves y precisos, mientras que la dirección asistida eléctrica y sensible a la velocidad te conecta con la carretera de una manera íntima. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, garantiza un equilibrio perfecto entre confort y deportividad, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la agilidad. Sentir el viento en el cabello mientras el paisaje se desdibuja a tu alrededor es una experiencia liberadora, un verdadero placer para los sentidos que solo un cabrio de esta categoría puede ofrecer.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLK 500 Cabrio es una obra de arte sobre ruedas. Sus líneas fluidas y elegantes, con una longitud de 4652 mm y una anchura de 1740 mm, le confieren una presencia imponente y sofisticada. La capota de lona, que se pliega con gracia, transforma el coche de un coupé elegante a un descapotable seductor en cuestión de segundos. Los detalles cromados, las llantas de 17 pulgadas con neumáticos de diferente medida (225/45 R17 delante y 245/40 R17 detrás) y la parrilla frontal distintiva de Mercedes-Benz, todo contribuye a una estética que irradia lujo y deportividad. El interior, con sus cuatro plazas, ofrece un ambiente refinado y confortable, donde cada elemento está diseñado para el disfrute del conductor y sus acompañantes.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2005, el CLK 500 Cabrio incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 5.5 litros, con inyección indirecta y admisión variable, es un prodigio de la ingeniería, ofreciendo una potencia impresionante y un par motor de 530 Nm desde las 2800 rpm. La transmisión automática de 7 velocidades es un ejemplo de eficiencia y suavidad. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como estabilizadores en ambos ejes para una mayor estabilidad. La dirección de cremallera con asistencia eléctrica y sensible a la velocidad mejora la maniobrabilidad y la precisión en la conducción. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de hoy en día, su equipamiento tecnológico se centra en ofrecer una experiencia de conducción placentera y segura.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz CLK 500 Cabrio se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 6 Cabrio, el Audi A4 Cabrio (en sus versiones más potentes) y el Porsche 911 Cabrio. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y la deportividad descapotable, pero el CLK 500 se distinguía por su equilibrio entre confort, elegancia y un rendimiento V8 que pocos podían igualar en su categoría. Su propuesta era la de un gran turismo descapotable, capaz de ofrecer viajes largos con el máximo confort y la emoción de un deportivo cuando se le exigía.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLK 500 Cabrio de 2005 es más que un coche; es una declaración de estilo y una invitación a disfrutar de la vida al máximo. Su combinación de un diseño atemporal, un motor V8 potente y una experiencia de conducción emocionante lo convierten en un vehículo deseable y memorable. Es el coche perfecto para aquellos que buscan la sofisticación de Mercedes-Benz, la libertad de un cabrio y la potencia de un motor de alto rendimiento. Un clásico que sigue cautivando con su encanto y su capacidad para transformar cada viaje en una aventura.