Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK
Potencia
163CV
Par
230Nm
Consumo
9.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
223km/h
Peso
1415kg
Precio
38,150€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
4 / 2 puertas
420 L
62 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 200 K Coupé · 163 CV (2001-2002)
Descripción general
El Mercedes-Benz CLK 200 K Coupé de 1996 es un automóvil que encarna la elegancia y el espíritu deportivo de la marca alemana. Con su diseño atemporal y su motorización equilibrada, se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan un coupé premium con un toque de distinción. Su precio de 38.150 € en 2002 lo situaba en un segmento exclusivo, ofreciendo una experiencia de conducción refinada y un estatus inconfundible.
Experiencia de conducción
Al volante del CLK 200 K, la sensación es de solidez y confort. El motor de 163 CV, aunque no es el más potente de la gama, ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para una conducción relajada o para afrontar viajes largos con aplomo. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.1 segundos y una velocidad máxima de 223 km/h demuestran que tiene suficiente brío para disfrutar en carretera. La dirección, de recirculación de bolas, transmite una sensación de conexión con la carretera, mientras que la suspensión, de paralelogramo deformable en ambos ejes, filtra las irregularidades del terreno con maestría, proporcionando un viaje placentero. Es un coche que invita a disfrutar del camino, sin prisas, pero con la capacidad de responder cuando se le exige.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz CLK 200 K Coupé es un claro ejemplo de la estética de Mercedes-Benz de finales de los 90. Sus líneas fluidas y elegantes, con la característica parrilla frontal y los faros dobles, le otorgan una presencia sofisticada y deportiva a la vez. Con una longitud de 4567 mm y una anchura de 1722 mm, sus proporciones son armoniosas, destacando su silueta coupé de dos puertas. El interior, con capacidad para cuatro ocupantes, refleja la calidad de los materiales y el cuidado por los detalles, creando un ambiente acogedor y lujoso. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el CLK 200 K de 1996 incorporaba soluciones avanzadas para su época. Su motor de gasolina de 1998 cc, con cuatro cilindros y 16 válvulas, destacaba por la inclusión de un compresor e intercooler, lo que le permitía entregar 163 CV de potencia y 230 Nm de par motor a bajas revoluciones. La inyección indirecta contribuía a una combustión eficiente. La transmisión manual de 6 velocidades ofrecía un control preciso sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero, garantizando una frenada efectiva. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción actuales, su equipamiento era completo para su segmento y época.
Competencia
En su momento, el Mercedes-Benz CLK 200 K Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 3 Coupé (E36/E46) y el Audi A4 Coupé (si bien Audi no tenía un coupé directo en ese segmento en 1996, el A4 berlina era un competidor indirecto por precio y posicionamiento). Otros posibles contendientes podrían haber sido el Volvo C70 Coupé o incluso el Lexus SC. El CLK se distinguía por su enfoque en el confort y la elegancia, ofreciendo una alternativa más clásica y lujosa frente a la deportividad más marcada de algunos de sus rivales.
Conclusión
El Mercedes-Benz CLK 200 K Coupé de 1996 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un referente de estilo y calidad. Su combinación de un diseño atractivo, un interior confortable y un motor eficiente lo convierten en una opción interesante para aquellos que buscan un coupé clásico con el sello de Mercedes-Benz. Es un coche que invita a disfrutar de la conducción, a saborear cada viaje y a apreciar la ingeniería alemana. Su consumo combinado de 9.4 l/100km es razonable para su potencia y peso, y su etiqueta ambiental B lo hace apto para circular en muchas ciudades. En definitiva, un coupé que ofrece una experiencia de conducción placentera y un toque de distinción.




