Mercedes-Benz CLK 320 Coupé · 218 CV (2001-2002)

1996
Gasolina
RWD
Automático 5v
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Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 2
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 3
Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK

Potencia

218CV

Par

310Nm

Consumo

10.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.4s

Vel. Máx.

240km/h

Peso

1495kg

Precio

48,850

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

420 L

Depósito

62 L

Potencia

160 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima218 CV / 160 kW
Par máximo310 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero420 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 320 Coupé · 218 CV (2001-2002)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLK 320 Coupé de 1996 es una joya automotriz que encapsula la elegancia y el rendimiento de la marca alemana en una silueta coupé atemporal. Este modelo, con su motor de gasolina de 3.2 litros y 218 CV, prometía una experiencia de conducción sofisticada y potente, ideal para aquellos que buscaban distinción y dinamismo en un mismo paquete. Su lanzamiento marcó un hito en la gama de coupés de Mercedes, ofreciendo un equilibrio perfecto entre lujo y deportividad.

Experiencia de conducción

Al volante del CLK 320 Coupé, la sensación es de control absoluto y confort inigualable. El motor V6 de 218 CV responde con una suavidad y contundencia que invitan a devorar kilómetros, mientras que la transmisión automática de 5 velocidades garantiza transiciones fluidas y una experiencia de conducción relajada o emocionante, según se desee. La suspensión, con paralelogramo deformable en ambos ejes, filtra las irregularidades del camino con maestría, ofreciendo un aplomo y una estabilidad que inspiran confianza. La dirección de recirculación de bolas, aunque no es la más directa, proporciona una conexión adecuada con la carretera, haciendo que cada viaje sea un placer. Acelerar de 0 a 100 km/h en 7.4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 240 km/h son cifras que, incluso hoy, impresionan y demuestran el carácter deportivo de este coupé.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLK 320 Coupé es un testimonio de la elegancia clásica de Mercedes. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas crean una silueta coupé que irradia sofisticación. Los faros dobles, característicos de la época, le otorgan una mirada distintiva, mientras que la parrilla frontal con la estrella de tres puntas domina con autoridad. El perfil lateral, con su techo suavemente inclinado y las ventanillas sin marco, acentúa su carácter deportivo y refinado. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes, con un habitáculo diseñado para envolver a sus cuatro ocupantes en un ambiente de lujo y confort. Cada detalle, desde los asientos hasta el salpicadero, está pensado para ofrecer una experiencia premium.

Tecnología y características

Aunque el CLK 320 Coupé data de 1996, incorporaba tecnología avanzada para su tiempo. Su motor de gasolina de 3.2 litros con inyección indirecta y 3 válvulas por cilindro, fabricado en aluminio, era un ejemplo de ingeniería eficiente y potente. La transmisión automática de 5 velocidades, una característica de confort y rendimiento, gestionaba la entrega de potencia de manera impecable. En cuanto a la seguridad, Mercedes-Benz ya integraba sistemas como el ABS y múltiples airbags, sentando las bases para los estándares de seguridad modernos. La dirección asistida y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros aseguraban un control óptimo en cualquier situación. Aunque carecía de las pantallas táctiles y la conectividad actual, su tecnología se centraba en la mecánica y la seguridad activa y pasiva.

Competencia

En su época, el Mercedes-Benz CLK 320 Coupé se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los coupés de lujo. Entre ellos destacaban el BMW Serie 3 Coupé (E36), que ofrecía una experiencia de conducción más deportiva y directa, y el Audi A4 Coupé, que apostaba por la tracción quattro y un diseño más sobrio. Otros competidores podrían incluir el Volvo C70 Coupé, con su enfoque en la seguridad y el confort, o incluso modelos japoneses como el Lexus SC, que ofrecía una fiabilidad excepcional y un lujo discreto. Sin embargo, el CLK 320 se distinguía por su combinación única de elegancia, confort y el prestigio inherente a la marca Mercedes-Benz.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLK 320 Coupé de 1996 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería y el diseño de Mercedes-Benz en su época, ofreciendo una experiencia de conducción que combina a la perfección el lujo, el rendimiento y la comodidad. Su diseño atemporal y su mecánica robusta lo convierten en un clásico moderno, capaz de seguir emocionando a quienes buscan un coupé con carácter y distinción. Es un vehículo que invita a disfrutar de cada viaje, a sentir la carretera y a apreciar la artesanía alemana en su máxima expresión. Un coche para los amantes de la conducción que valoran la elegancia y la potencia en igual medida.