Mercedes-Benz CLK 55 AMG Coupé · 367 CV (2002-2005)

2002
Gasolina
RWD
Automático 5v
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Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK

Potencia

367CV

Par

510Nm

Consumo

12.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

5.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1715kg

Precio

90,800

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

435 L

Depósito

70 L

Potencia

270 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima367 CV / 270 kW
Par máximo510 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero435 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 55 AMG Coupé · 367 CV (2002-2005)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLK 55 AMG Coupé de 2002 es una joya de la ingeniería alemana, un coupé que combina la elegancia atemporal de Mercedes con la potencia desbordante de AMG. Este vehículo no es solo un coche, es una declaración de intenciones, un símbolo de estatus y rendimiento que sigue cautivando a los entusiastas del motor. Con su motor V8 de 5.4 litros y 367 CV, el CLK 55 AMG promete una experiencia de conducción inolvidable, fusionando lujo y deportividad en un paquete irresistible.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del CLK 55 AMG es sumergirse en un mundo de sensaciones. El rugido del motor V8 al arrancar es una sinfonía para los oídos, una promesa de la potencia que se desatará. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5.2 segundos es brutal, pegándote al asiento con una fuerza que te deja sin aliento. La dirección es precisa, la suspensión firme pero cómoda, y los frenos, potentes y efectivos, te dan la confianza necesaria para exprimir cada caballo de potencia. Es un coche que te hace sentir vivo, que te conecta con la carretera de una manera visceral, ofreciendo una experiencia de conducción emocionante y gratificante en cada curva y cada recta.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLK 55 AMG Coupé es una obra de arte que fusiona la elegancia clásica de Mercedes con toques deportivos sutiles pero efectivos. Sus líneas fluidas y aerodinámicas, el capó largo y la zaga corta, le confieren una silueta coupé inconfundible y atractiva. Los detalles AMG, como las llantas de aleación específicas, los faldones laterales y el discreto alerón trasero, realzan su carácter deportivo sin caer en la ostentación. El interior es un santuario de lujo y confort, con materiales de alta calidad, asientos deportivos que recogen el cuerpo a la perfección y una ergonomía impecable. Cada elemento está diseñado para crear un ambiente sofisticado y deportivo a la vez.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2002, el CLK 55 AMG incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 5.4 litros con inyección indirecta y admisión variable es un prodigio de la ingeniería, ofreciendo una entrega de potencia suave y contundente. La transmisión automática de 5 velocidades con convertidor de par gestiona la potencia de manera eficiente, permitiendo cambios de marcha rápidos y precisos. El chasis cuenta con una suspensión McPherson en la parte delantera y un paralelogramo deformable en la trasera, ambas con estabilizadoras, que garantizan un comportamiento dinámico excepcional. Los frenos de disco ventilados de gran tamaño, tanto delanteros como traseros, aseguran una capacidad de frenado sobresaliente. La dirección de cremallera con asistencia eléctrica sensible a la velocidad proporciona una respuesta ágil y directa.

Competencia

En su época, el Mercedes-Benz CLK 55 AMG Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M3 E46, el Audi S4 Coupé y el Porsche 911 Carrera. Cada uno ofrecía una propuesta diferente: el M3 destacaba por su agilidad y deportividad pura, el S4 por su tracción integral y versatilidad, y el 911 por su icónica configuración de motor trasero y su rendimiento en circuito. Sin embargo, el CLK 55 AMG se distinguía por su combinación única de lujo, confort y una potencia V8 que pocos podían igualar, ofreciendo una experiencia de gran turismo deportivo que lo hacía destacar en su segmento.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLK 55 AMG Coupé es mucho más que un coche; es una leyenda sobre ruedas. Su combinación de un diseño elegante y atemporal, un motor V8 potente y emocionante, y un interior lujoso y confortable lo convierten en un clásico instantáneo. Es un vehículo que ofrece una experiencia de conducción apasionante, capaz de emocionar tanto en un viaje largo como en una carretera de montaña. Para aquellos que buscan un coupé deportivo con carácter, historia y un rendimiento que aún hoy impresiona, el CLK 55 AMG es una elección excepcional que sigue siendo un objeto de deseo para los amantes del motor.