Mercedes-Benz CLK 500 Coupé · 387 CV (2008-2009)

2005
Gasolina
RWD
Automático 7v
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Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK

Potencia

387CV

Par

530Nm

Consumo

11.4l/100

Emisiones

270g/km

0-100 km/h

5.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1675kg

Precio

71,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

435 L

Depósito

62 L

Potencia

285 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima387 CV / 285 kW
Par máximo530 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero435 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 500 Coupé · 387 CV (2008-2009)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLK 500 Coupé de 2005 es una declaración de intenciones, un vehículo que combina la elegancia atemporal de la marca con un corazón mecánico que late con fuerza. Este coupé de dos puertas, con su motor de gasolina de 5.5 litros y 387 CV, no es solo un coche, es una experiencia. Desde su lanzamiento, se posicionó como una opción para aquellos que buscan distinción y rendimiento sin compromisos, un verdadero icono de la ingeniería alemana.

Experiencia de conducción

Al volante del CLK 500, la sensación es de poder y control absoluto. El motor V8 de 387 CV responde con una inmediatez asombrosa, catapultando el coche de 0 a 100 km/h en apenas 5.2 segundos. La transmisión automática de 7 velocidades trabaja con una suavidad exquisita, haciendo que cada cambio sea casi imperceptible, pero siempre presente para entregar la potencia necesaria. La dirección, asistida eléctricamente y sensible a la velocidad, ofrece una precisión que invita a devorar kilómetros, mientras que la suspensión, con su configuración McPherson delantera y paralelogramo deformable trasera, filtra las imperfecciones de la carretera sin sacrificar la conexión con el asfalto. Es un coche que te envuelve, te hace sentir parte de la máquina, una extensión de tus deseos en la carretera.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLK 500 Coupé es una obra de arte que ha resistido el paso del tiempo. Sus líneas fluidas y elegantes, la ausencia de pilar B, y la silueta coupé le otorgan una presencia imponente y sofisticada. Los faros delanteros, con su diseño característico, y la parrilla frontal con la estrella de Mercedes-Benz, son inconfundibles. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son de primera categoría, con un habitáculo diseñado para cuatro ocupantes que disfrutan de un espacio generoso y un confort excepcional. Cada detalle, desde los asientos hasta el salpicadero, irradia lujo y buen gusto, creando un ambiente que invita a largos viajes.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2005, el CLK 500 Coupé incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 5.5 litros, con inyección indirecta y admisión variable, era un prodigio de la ingeniería, ofreciendo una combinación de potencia y eficiencia. La transmisión automática de 7 velocidades era una de las más sofisticadas del mercado, garantizando un rendimiento óptimo en cualquier situación. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en la parte delantera y discos en la trasera, además de un sistema de dirección de cremallera con asistencia eléctrica sensible a la velocidad, que proporcionaba una respuesta precisa y segura. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción actuales, su equipamiento era completo y avanzado para su tiempo.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz CLK 500 Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 6 Coupé y el Audi A5 Coupé. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el CLK 500 se distinguía por su equilibrio entre deportividad y confort, su diseño atemporal y la reputación de fiabilidad y prestigio de la marca Mercedes-Benz. Era una elección para aquellos que valoraban la elegancia discreta y un motor potente, sin renunciar a la comodidad de un gran turismo.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLK 500 Coupé de 2005 es más que un coche; es una experiencia, un símbolo de estatus y una máquina de placer. Su combinación de un diseño elegante, un motor potente y una tecnología avanzada para su época lo convierten en un clásico moderno. Es un vehículo que sigue cautivando por su presencia y por la emoción que transmite al conducirlo. Para los amantes de los coupés de lujo con un toque deportivo, el CLK 500 sigue siendo una opción muy atractiva, un coche que te hace sentir especial cada vez que te pones al volante.