Mercedes-Benz CLK 63 AMG Coupé · 481 CV (2006-2008)

2005
Gasolina
RWD
Automático 7v
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Mercedes-Benz Clase CLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase CLK

Potencia

481CV

Par

630Nm

Consumo

14.2l/100

Emisiones

338g/km

0-100 km/h

4.7s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1755kg

Precio

98,700

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

435 L

Depósito

62 L

Potencia

354 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima481 CV / 354 kW
Par máximo630 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero435 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz CLK 63 AMG Coupé · 481 CV (2006-2008)

Descripción general

El Mercedes-Benz CLK 63 AMG Coupé de 2005 es una joya de la ingeniería alemana, un coupé que combina la elegancia atemporal de Mercedes con la potencia desbordante de AMG. Este modelo, con su motor V8 de 6.2 litros y 481 CV, no es solo un coche, es una declaración de intenciones, una máquina diseñada para emocionar y para dejar una huella imborrable en la carretera. Su precio de 98.700 euros en su momento lo posicionaba como un vehículo exclusivo, al alcance de unos pocos afortunados que buscaban la máxima expresión de lujo y rendimiento.

Experiencia de conducción

Conducir el CLK 63 AMG es una experiencia visceral. El rugido de su motor V8 de 481 CV es una sinfonía para los amantes de la velocidad, una banda sonora que acompaña cada aceleración. La transmisión automática de 7 velocidades gestiona la potencia con una suavidad sorprendente, pero no te equivoques, este coche es un pura sangre. Acelera de 0 a 100 km/h en solo 4.7 segundos, pegándote al asiento con una fuerza que te roba el aliento. La dirección precisa y la suspensión deportiva te permiten sentir cada curva, cada imperfección del asfalto, conectándote con la carretera de una manera íntima y emocionante. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, a sentir la adrenalina correr por tus venas, a disfrutar de cada momento al volante con una sonrisa de oreja a oreja.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz CLK 63 AMG Coupé es una obra de arte atemporal. Sus líneas fluidas y elegantes, combinadas con los toques agresivos de AMG, crean una estética que irradia deportividad y sofisticación. La carrocería coupé de dos puertas, con su perfil bajo y musculoso, le confiere una presencia imponente en la carretera. Los detalles como las llantas de 18 pulgadas, los faldones laterales y el difusor trasero no solo mejoran la aerodinámica, sino que también acentúan su carácter deportivo. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado por los detalles son evidentes, con asientos deportivos que te abrazan en cada curva y un salpicadero que combina la funcionalidad con la elegancia. Es un coche que, a pesar de los años, sigue girando cabezas y despertando admiración.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2005, el CLK 63 AMG incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 6.2 litros, con inyección indirecta y admisión variable, era una maravilla de la ingeniería, capaz de entregar una potencia impresionante de 481 CV y un par motor de 630 Nm. La transmisión automática de 7 velocidades, una de las más sofisticadas del momento, garantizaba cambios de marcha rápidos y suaves. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes y un sistema de dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad, que ofrecía una respuesta precisa y segura en todo momento. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción modernas, su tecnología estaba enfocada en maximizar el rendimiento y la experiencia de conducción.

Competencia

En su época, el Mercedes-Benz CLK 63 AMG Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M3 Coupé, el Audi RS4 Coupé y el Porsche 911 Carrera. Cada uno de ellos ofrecía una propuesta diferente, pero el CLK 63 AMG destacaba por su combinación única de lujo, potencia y un motor V8 atmosférico que era una auténtica joya. Mientras que el M3 ofrecía una agilidad excepcional y el RS4 la tracción total, el CLK 63 AMG se posicionaba como el coupé de lujo con un motor más grande y una entrega de potencia más contundente, ideal para aquellos que buscaban una experiencia de conducción más dramática y un sonido inconfundible.

Conclusión

El Mercedes-Benz CLK 63 AMG Coupé de 2005 es mucho más que un coche; es una leyenda sobre ruedas. Su combinación de un diseño elegante, un motor V8 atronador y unas prestaciones de infarto lo convierten en un clásico instantáneo. Es un vehículo que te hace sentir especial cada vez que te pones al volante, una máquina que te conecta con la esencia de la conducción deportiva. Aunque su consumo de combustible de 14.2 l/100km combinado pueda parecer elevado hoy en día, es el precio a pagar por disfrutar de una experiencia tan pura y emocionante. Para los amantes de los coches deportivos con carácter, el CLK 63 AMG sigue siendo una opción irresistible, un pedazo de historia automotriz que sigue emocionando con cada rugido de su motor.