Mercedes-Benz E 200 Elegance · 136 CV (2000-2001)

1998
Gasolina
RWD
Manual 6v
Mercedes-Benz Clase E - Vista 1
Mercedes-Benz Clase E - Vista 2
Mercedes-Benz Clase E - Vista 3
Mercedes-Benz Clase E - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E

Potencia

136CV

Par

190Nm

Consumo

9.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.8s

Vel. Máx.

209km/h

Peso

1510kg

Precio

37,744

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

65 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo190 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz E 200 Elegance · 136 CV (2000-2001)

Descripción general

El Mercedes-Benz Clase E E 200 Elegance de 1998 es un sedán que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor de gasolina de 136 CV y una transmisión manual de 6 velocidades, este vehículo prometía una experiencia de conducción equilibrada y refinada, típica de la marca de la estrella. Su diseño atemporal y su enfoque en el confort lo posicionaron como una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche de prestigio con un toque de elegancia.

Experiencia de conducción

Al volante del E 200 Elegance, la sensación predominante es de solidez y aplomo. La suspensión, aunque no es deportiva, filtra las irregularidades del camino con maestría, ofreciendo un viaje suave y confortable. El motor de 136 CV, sin ser un derroche de potencia, mueve el conjunto con suficiente dignidad, permitiendo adelantamientos seguros y una velocidad de crucero relajada. La dirección, precisa y comunicativa, contribuye a una experiencia de conducción predecible y agradable, ideal para largos viajes. La insonorización del habitáculo es notable, aislando a los ocupantes del ruido exterior y creando un ambiente de calma.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998 es un clásico instantáneo. Sus líneas fluidas y elegantes, con la característica parrilla frontal y los faros dobles, le otorgan una presencia imponente pero discreta. La versión Elegance añade detalles cromados y llantas de aleación que realzan su sofisticación. El interior es un santuario de la ergonomía y la calidad, con materiales duraderos y un diseño funcional que prioriza el confort de los ocupantes. Cada elemento está cuidadosamente dispuesto, creando un ambiente acogedor y lujoso que resiste el paso del tiempo.

Tecnología y características

Aunque de finales de los 90, el E 200 Elegance incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor de 1998 cc con inyección indirecta ofrecía una buena eficiencia y respuesta. La transmisión manual de 6 velocidades era un punto a favor para aquellos que disfrutaban de un mayor control sobre el vehículo. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como estabilizadoras en ambos ejes para una mayor estabilidad. El equipamiento de confort incluía elementos que hoy consideramos básicos, pero que en su momento eran sinónimo de lujo y comodidad.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz Clase E E 200 Elegance competía directamente con modelos como el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el Clase E destacaba por su enfoque en el confort y la elegancia, ofreciendo una experiencia de conducción más relajada y un interior más tradicionalmente lujoso. Mientras que el BMW podía ser percibido como más deportivo, y el Audi como más tecnológico, el Mercedes-Benz se mantenía fiel a su reputación de robustez y prestigio, atrayendo a un público que valoraba la tradición y la calidad de construcción por encima de todo.

Conclusión

El Mercedes-Benz Clase E E 200 Elegance de 1998 es un testimonio de la ingeniería automotriz de su época. Ofrece una combinación de confort, elegancia y fiabilidad que lo convierte en un clásico atemporal. Su diseño sobrio pero distinguido, junto con un interior espacioso y bien acabado, lo hacen ideal para viajes largos y para aquellos que buscan un coche con carácter y prestigio. Aunque sus prestaciones no son las más deportivas, su suavidad de marcha y su calidad de construcción lo compensan con creces, ofreciendo una experiencia de conducción placentera y segura.