Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
170CV
Par
225Nm
Consumo
10.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
224km/h
Peso
1580kg
Precio
39,667€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
65 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 240 Classic · 170 CV (2000-2001)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E 240 Classic de 1998 es un sedán que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor de gasolina de 2.4 litros y 170 CV, este vehículo prometía una experiencia de conducción refinada y confortable, ideal para quienes buscaban un equilibrio entre lujo y funcionalidad en su día a día. Su precio de 39.667 € en el año 2000 lo posicionaba como una opción premium en su segmento, reflejando la calidad y el prestigio asociados a la marca de la estrella.
Experiencia de conducción
Al volante del E 240 Classic, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor de seis cilindros en V, con sus 170 CV, ofrece una respuesta suave y progresiva, aunque sin grandes alardes deportivos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.8 segundos y una velocidad máxima de 224 km/h son cifras respetables para la época, pero lo que realmente destaca es la comodidad de marcha. La suspensión, aunque no especificada en detalle, se percibe orientada al confort, absorbiendo las irregularidades del camino con maestría. La dirección, asistida, facilita las maniobras, y la caja de cambios manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. Sin embargo, el consumo combinado de 10.8 l/100km en ciclo NEDC nos recuerda que la eficiencia no era la prioridad principal en aquellos años.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998, en su versión berlina, es un clásico atemporal. Sus líneas son elegantes y sobrias, con una silueta que transmite autoridad y distinción. Las dimensiones de 4818 mm de largo, 1799 mm de ancho y 1440 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2835 mm, le otorgan una presencia imponente en la carretera. El interior, aunque no se detalla, se caracterizaba por la calidad de sus materiales y un diseño funcional, enfocado en la ergonomía y el confort de los ocupantes. El maletero de 520 litros es generoso, lo que lo convierte en un coche práctico para viajes largos o para el uso familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el E 240 Classic de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor de gasolina de 2398 cc, con inyección indirecta y tres válvulas por cilindro, era un ejemplo de la ingeniería de Mercedes-Benz. La construcción del bloque y la culata en aluminio contribuía a la ligereza y eficiencia del conjunto. La tracción trasera y la transmisión manual de 6 velocidades ofrecían una experiencia de conducción tradicional y gratificante. En cuanto a la seguridad, aunque no se especifican los sistemas, es de esperar que contara con los estándares de la marca, incluyendo frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como estabilizadoras en ambos ejes para un mejor control dinámico.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz Clase E 240 Classic competía directamente con otros sedanes premium alemanes como el BMW Serie 5 y el Audi A6, así como con modelos de marcas como Volvo o Lexus. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el Clase E se distinguía por su reputación de robustez, confort y un diseño que, aunque conservador, era universalmente reconocido como un símbolo de estatus y buen gusto.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E 240 Classic de 1998 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un referente de la ingeniería automotriz. Ofrece una combinación de confort, calidad de construcción y un rendimiento adecuado para su propósito. Es un vehículo que invita a disfrutar de la carretera con tranquilidad y elegancia, un verdadero clásico que representa la esencia de Mercedes-Benz en una era donde la tecnología comenzaba a tomar un papel más relevante, pero sin sacrificar la experiencia de conducción pura. Su consumo puede ser elevado para los estándares actuales, pero su encanto reside en su autenticidad y en la promesa de un viaje placentero.




