Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
204CV
Par
270Nm
Consumo
11.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1610kg
Precio
45,752€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
80 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 280 Berlina Aut. · 204 CV (2001-2002)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E 280 Berlina Automático de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor de gasolina de 2.8 litros y 204 CV, acoplado a una transmisión automática de 5 velocidades, este sedán de tracción trasera prometía una experiencia de conducción refinada y potente. Su precio de 45.752 euros en 2002 lo posicionaba en el segmento premium, ofreciendo un equilibrio entre lujo, confort y prestaciones.
Experiencia de conducción
Conducir el Clase E 280 de 1998 es sumergirse en una experiencia de suavidad y aplomo. El motor de seis cilindros en V, con su bloque y culata de aluminio, entrega la potencia de manera lineal y sin estridencias, invitando a viajes largos y placenteros. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, filtra las irregularidades del camino con maestría, proporcionando una sensación de flotabilidad sin sacrificar la estabilidad. La dirección de cremallera, aunque carente de la inmediatez de sistemas más modernos, ofrece una precisión adecuada para su enfoque. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.1 segundos y una velocidad máxima de 230 km/h demuestran que, a pesar de su orientación al confort, no le faltaba brío. El consumo combinado de 11.1 l/100km es un recordatorio de su época, donde la eficiencia no era la prioridad absoluta.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998 es un clásico atemporal. Sus líneas elegantes y sobrias, con una longitud de 4818 mm y una anchura de 1799 mm, proyectan una imagen de distinción y solidez. La berlina de cuatro puertas, con su generosa distancia entre ejes de 2833 mm, ofrece un habitáculo espacioso y confortable para cinco ocupantes. El maletero de 500 litros es amplio y funcional, ideal para viajes familiares. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/55 R16 V complementan su estética, aportando un toque de deportividad sin desentonar con su carácter señorial. Es un diseño que, incluso hoy, mantiene su atractivo y su presencia en la carretera.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico del Clase E 280 de 1998 encontramos un motor de gasolina de 2799 cc, con 6 cilindros en V y 3 válvulas por cilindro, que entregaba 204 CV a 5700 rpm y un par motor de 270 Nm a 3000 rpm. La inyección indirecta y una relación de compresión de 10.1:1 eran características avanzadas para su tiempo. La transmisión automática de 5 velocidades, un referente en suavidad y fiabilidad, gestionaba la potencia de manera eficiente hacia las ruedas traseras. Aunque carecía de sistemas como el Stop&Start o la dirección sensible a la velocidad, su tecnología se centraba en la durabilidad y el confort de marcha. Los frenos de disco ventilados delanteros de 288 mm y los discos traseros de 278 mm aseguraban una frenada eficaz y segura.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz Clase E 280 se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas de lujo. Sus principales rivales incluían al BMW Serie 5, con su enfoque más deportivo, y al Audi A6, que destacaba por su tracción quattro y su diseño vanguardista. Otros contendientes podrían ser el Volvo S80 o el Lexus GS, cada uno ofreciendo su propia interpretación del lujo y el rendimiento. Sin embargo, el Clase E siempre se distinguió por su reputación de robustez, confort y un estatus inconfundible.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E 280 Berlina Automático de 1998 es un testimonio de una era donde la ingeniería automotriz buscaba la perfección en el confort y la durabilidad. Su motor potente y suave, su diseño atemporal y su interior espacioso lo convierten en un clásico deseable. Aunque su consumo y la ausencia de ciertas tecnologías modernas lo sitúan en su contexto histórico, su calidad de construcción y la experiencia de conducción que ofrece siguen siendo notables. Es un coche para quienes valoran la elegancia discreta y la fiabilidad mecánica por encima de las últimas tendencias.




