Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
197CV
Par
470Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1660kg
Precio
46,248€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
65 L
145 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 320 CDI Elegance · 197 CV (2000-2001)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E 320 CDI Elegance de 1998 es un sedán que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor diésel de 3.2 litros y 197 CV, este vehículo no solo prometía un rendimiento robusto, sino también la sofisticación y el confort que se esperan de la marca de la estrella. Lanzado en un momento donde la tecnología diésel estaba en auge, este modelo se posicionó como una opción premium para aquellos que buscaban eficiencia sin sacrificar el lujo y la potencia.
Experiencia de conducción
Conducir el Clase E 320 CDI Elegance es una experiencia que combina la suavidad de un crucero con la potencia necesaria para cualquier situación. El motor de seis cilindros en línea, con su inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, entrega 470 Nm de par desde las 1800 rpm, lo que se traduce en una aceleración contundente de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos. La transmisión automática de 5 velocidades gestiona la potencia con una fluidez que hace que los viajes largos sean un verdadero placer. La suspensión, aunque no se detalla, se espera que ofrezca un equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino con maestría. La dirección, aunque no se especifica su tipo, contribuye a una sensación de control y seguridad, haciendo que cada trayecto sea una delicia.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998, en su versión Elegance, es un testimonio de la elegancia atemporal. Sus líneas clásicas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente pero discreta. Con una longitud de 4818 mm y una anchura de 1799 mm, el vehículo proyecta una imagen de solidez y prestigio. Los detalles cromados y la parrilla distintiva de Mercedes-Benz, junto con los faros dobles característicos de la época, contribuyen a una estética que sigue siendo atractiva hoy en día. El interior, aunque no se describe en detalle, se espera que ofrezca materiales de alta calidad y un diseño ergonómico, fiel al estilo de la marca.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de finales de los 90, el Clase E 320 CDI Elegance incorporaba tecnología avanzada para su tiempo. El motor diésel de 3.2 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un hito en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades era un estándar de lujo y comodidad. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción modernos, la ingeniería de Mercedes-Benz de la época se centraba en la seguridad pasiva y activa, con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadores en el eje delantero. La construcción del motor, con bloque de hierro y culata de aluminio, demuestra una combinación de robustez y ligereza.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz Clase E 320 CDI Elegance competía en el segmento de las berlinas de lujo con modelos como el BMW Serie 5 (E39), el Audi A6 y el Volvo S80. Cada uno de estos vehículos ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el Clase E se destacaba por su reputación de fiabilidad, confort y la sofisticación de su motor diésel. Su precio de 46.248 euros lo situaba firmemente en el segmento premium, atrayendo a compradores que valoraban la calidad y el prestigio.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E 320 CDI Elegance de 1998 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa una era donde la ingeniería alemana alcanzaba nuevas cotas en el desarrollo de motores diésel potentes y eficientes, combinados con un lujo y confort inigualables. Su diseño atemporal, sus prestaciones sólidas y su reputación de fiabilidad lo convierten en un clásico moderno, un vehículo que sigue siendo apreciado por su calidad de construcción y su experiencia de conducción superior. Es un coche que, incluso hoy, evoca una sensación de prestigio y buen gusto.




