Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
224CV
Par
315Nm
Consumo
10.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7.9s
Vel. Máx.
238km/h
Peso
1630kg
Precio
52,649€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
65 L
165 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 320 Avantgarde · 224 CV (2000-2001)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E 320 Avantgarde de 1998 es un sedán que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor de gasolina de 3.2 litros y 224 CV, este vehículo no solo prometía un rendimiento excepcional para su época, sino también un confort y una sofisticación que lo distinguían en su segmento. Su precio de 52.649 € en el año 2000 reflejaba su posicionamiento premium, ofreciendo una experiencia de conducción que combinaba lujo y dinamismo.
Experiencia de conducción
Conducir el E 320 Avantgarde es una experiencia que evoca una sensación de poder y suavidad. El motor V6 de 224 CV, acoplado a una transmisión automática de 5 velocidades, entrega la potencia de manera lineal y refinada, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.9 segundos y una velocidad máxima de 238 km/h. La suspensión, aunque no se especifica en detalle, se espera que ofrezca un equilibrio entre confort y control, característico de Mercedes-Benz. La dirección de cremallera, sin asistencia variable, proporciona una conexión directa con la carretera, mientras que los frenos de disco ventilados delanteros aseguran una detención eficaz. A pesar de su peso de 1630 kg, el coche se siente ágil y seguro, transmitiendo una gran confianza al conductor.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998, en su versión berlina Avantgarde, es un testimonio de la elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente pero discreta. Con una longitud de 4818 mm, una anchura de 1799 mm y una altura de 1440 mm, el vehículo proyecta una imagen de solidez y prestigio. El acabado Avantgarde, en particular, solía incluir detalles estéticos que realzaban su deportividad sin sacrificar la sofisticación, como llantas de aleación específicas y una parrilla distintiva. El interior, aunque no se detalla, se caracterizaría por materiales de alta calidad y un diseño ergonómico, ofreciendo un habitáculo espacioso y confortable para cinco ocupantes y un maletero generoso de 520 litros.
Tecnología y características
En el ámbito tecnológico, el Mercedes-Benz E 320 Avantgarde de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor de gasolina de 3199 cc, con 6 cilindros y 3 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta y un bloque y culata de aluminio, lo que contribuía a su eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades era un estándar de lujo, proporcionando cambios suaves y una experiencia de conducción relajada. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción modernos, es de esperar que contara con ABS y control de tracción, elementos clave para la seguridad en esa época. La tracción trasera (RWD) y la suspensión con estabilizadoras delanteras y traseras garantizaban un comportamiento dinámico y estable.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz E 320 Avantgarde competía en un segmento muy exigente con rivales de la talla del BMW Serie 5 (E39) y el Audi A6. El BMW Serie 5 ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, mientras que el Audi A6 destacaba por su tracción quattro y su diseño sobrio. El E 320 Avantgarde se diferenciaba por su énfasis en el confort, la calidad de rodadura y una imagen de marca que proyectaba lujo y estatus. Cada uno de estos vehículos tenía sus propias fortalezas, pero el Mercedes-Benz se posicionaba como la opción preferida para aquellos que buscaban una combinación de elegancia, potencia y una experiencia de conducción refinada.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E 320 Avantgarde de 1998 es un clásico moderno que sigue siendo relevante por su combinación de lujo, rendimiento y durabilidad. Representa una era en la que la ingeniería automotriz alemana estaba en su apogeo, ofreciendo un vehículo que no solo era un medio de transporte, sino una declaración de estilo y sofisticación. Su motor potente, su diseño elegante y su confort interior lo convierten en una opción atractiva para los entusiastas de los coches clásicos y para aquellos que aprecian la calidad de construcción de Mercedes-Benz. A pesar de su consumo combinado de 10.3 l/100km, su legado perdura como un símbolo de excelencia automotriz.




