Mercedes-Benz E 320 4matic Elegance · 224 CV (2000-2001)

1998
Gasolina
AWD
Automático 5v
Mercedes-Benz Clase E - Vista 1
Mercedes-Benz Clase E - Vista 2
Mercedes-Benz Clase E - Vista 3
Mercedes-Benz Clase E - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E

Potencia

224CV

Par

315Nm

Consumo

11.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

234km/h

Peso

1720kg

Precio

54,542

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

80 L

Potencia

165 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima224 CV / 165 kW
Par máximo315 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz E 320 4matic Elegance · 224 CV (2000-2001)

Descripción general

El Mercedes-Benz Clase E E 320 4matic Elegance de 1998 es una berlina que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor de gasolina de 3.2 litros y 224 CV, combinado con tracción integral y una transmisión automática de 5 velocidades, este vehículo prometía un viaje de lujo y seguridad. Su precio de 54.542 euros en su momento lo posicionaba como una opción premium para aquellos que buscaban distinción y rendimiento.

Experiencia de conducción

Al volante del E 320 4matic, la sensación es de aplomo y sofisticación. La potencia de sus 224 CV se entrega de forma suave y progresiva, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos y una velocidad máxima de 234 km/h. La tracción integral 4matic proporciona una seguridad extra en condiciones adversas, transmitiendo confianza al conductor. El confort es una prioridad, con una suspensión que filtra las irregularidades del camino y un habitáculo bien insonorizado que invita a largos viajes sin fatiga. El consumo combinado de 11.1 l/100km es un recordatorio de su motorización de la época, pero el placer de la conducción lo compensa.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998 es un clásico atemporal. Sus líneas elegantes y sobrias, con una longitud de 4818 mm y una anchura de 1799 mm, le otorgan una presencia imponente en la carretera. Los faros dobles característicos y la parrilla frontal con la estrella de Mercedes-Benz son elementos distintivos que proyectan una imagen de prestigio. El acabado Elegance añade detalles que realzan su sofisticación, sin caer en excesos. Es un diseño que, incluso hoy, mantiene su atractivo y su capacidad para girar miradas.

Tecnología y características

En el ámbito tecnológico, el E 320 4matic Elegance de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor de gasolina de 3199 cc con inyección indirecta y 3 válvulas por cilindro, junto con la construcción en aluminio del bloque y la culata, demostraba un compromiso con la eficiencia y el rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades ofrecía cambios suaves y precisos. La tracción integral 4matic era un punto fuerte, garantizando una excelente adherencia. Aunque carecía de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su tecnología se centraba en la mecánica y la seguridad activa y pasiva, con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadoras en ambos ejes.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz Clase E E 320 4matic Elegance competía con berlinas de lujo de otras marcas premium. Sus principales rivales eran modelos como el BMW Serie 5, el Audi A6 y el Volvo S80. Frente a ellos, el Clase E destacaba por su reputación de fiabilidad, su confort de marcha superior y la sofisticación de su tracción integral 4matic, que ofrecía una ventaja en seguridad y estabilidad, especialmente en condiciones de baja adherencia. Cada uno de estos rivales tenía sus propias fortalezas, pero el Mercedes-Benz se posicionaba como una opción equilibrada entre lujo, rendimiento y durabilidad.

Conclusión

El Mercedes-Benz Clase E E 320 4matic Elegance de 1998 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa una época en la que la ingeniería alemana alcanzaba cotas de excelencia, ofreciendo un vehículo que combinaba lujo, potencia y una seguridad inquebrantable gracias a su tracción integral. Aunque su consumo pueda parecer elevado hoy en día, el placer de conducir un coche con tal aplomo y confort es innegable. Es un clásico moderno que sigue siendo apreciado por su calidad de construcción y su atemporalidad, un verdadero icono de la automoción que ha sabido envejecer con dignidad.