Mercedes-Benz E 430 Elegance · 279 CV (2000-2001)

1998
Gasolina
RWD
Automático 5v
Mercedes-Benz Clase E - Vista 1
Mercedes-Benz Clase E - Vista 2
Mercedes-Benz Clase E - Vista 3
Mercedes-Benz Clase E - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E

Potencia

279CV

Par

400Nm

Consumo

10.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.6s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1680kg

Precio

60,702

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

65 L

Potencia

205 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima279 CV / 205 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz E 430 Elegance · 279 CV (2000-2001)

Descripción general

El Mercedes-Benz Clase E 430 Elegance de 1998 es una berlina que encarna la esencia del lujo y la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor V8 de 4.3 litros y 279 CV, este vehículo no solo prometía un rendimiento excepcional, sino también un confort y una sofisticación que lo situaban en la cúspide de su segmento. Era un coche para quienes buscaban distinción y potencia sin renunciar a la elegancia.

Experiencia de conducción

Conducir el E 430 Elegance es una experiencia que combina la suavidad de un crucero de lujo con la contundencia de un deportivo. El motor V8 entrega su potencia de forma lineal y refinada, con un sonido embriagador pero nunca intrusivo. La aceleración de 0 a 100 km/h en 6.6 segundos es impresionante para su época, y la velocidad máxima de 250 km/h habla de su capacidad. La suspensión, aunque orientada al confort, mantiene la compostura en curvas, transmitiendo una sensación de seguridad y aplomo. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sonrisa, sintiendo el poder bajo el pie derecho y la tranquilidad de un habitáculo bien aislado.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998, conocido internamente como W210, es un clásico atemporal. Sus distintivos faros delanteros ovalados, que le valieron el apodo de 'ojos de rana', le otorgan una personalidad única y reconocible al instante. Las líneas fluidas y elegantes de su carrocería berlina de cuatro puertas, junto con una presencia imponente, reflejan la sobriedad y el prestigio de la marca. El acabado Elegance añadía detalles cromados y llantas específicas que realzaban su sofisticación, sin caer en estridencias. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.

Tecnología y características

En 1998, el Mercedes-Benz E 430 Elegance incorporaba tecnología de vanguardia para su tiempo. Su motor V8 de 4.3 litros con inyección indirecta y culata de aluminio era un prodigio de ingeniería, ofreciendo una combinación de potencia y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades gestionaba la entrega de par de 400 Nm de manera suave y eficaz. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, además de estabilizadores en ambos ejes para una mayor estabilidad. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción actuales, su equipamiento de confort y seguridad pasiva era de primer nivel, incluyendo elementos como el control de tracción y múltiples airbags, que eran innovadores en su momento.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz E 430 Elegance se enfrentaba a pesos pesados como el BMW Serie 5 (E39) y el Audi A6 de la época. El BMW ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, mientras que el Audi destacaba por su tracción quattro y su diseño más sobrio. Sin embargo, el Clase E se distinguía por su inigualable confort de marcha, la robustez de su construcción y el prestigio inherente a la estrella de tres puntas. Era la elección para aquellos que priorizaban la comodidad, la calidad de rodadura y un lujo más tradicional.

Conclusión

El Mercedes-Benz E 430 Elegance de 1998 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa una época dorada para Mercedes-Benz, donde la ingeniería, el confort y el lujo se fusionaban en un paquete excepcional. Su potente motor V8, su diseño icónico y su calidad de construcción lo convierten en un clásico moderno, capaz de ofrecer una experiencia de conducción gratificante y un nivel de sofisticación que pocos vehículos pueden igualar. Es un coche que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de solidez y distinción, un verdadero icono de la automoción de lujo.