Mercedes-Benz E 200 CDI Berlina · 116 CV (2001-2002)

1998
Gasóleo
RWD
Manual 6v
Mercedes-Benz Clase E - Vista 1
Mercedes-Benz Clase E - Vista 2
Mercedes-Benz Clase E - Vista 3
Mercedes-Benz Clase E - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E

Potencia

116CV

Par

250Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

199km/h

Peso

1590kg

Precio

34,850

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

65 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz E 200 CDI Berlina · 116 CV (2001-2002)

Descripción general

El Mercedes-Benz Clase E 200 CDI Berlina de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con un precio de 34.850 €, este modelo se posicionaba como una opción premium para aquellos que buscaban confort, fiabilidad y un toque de distinción en la carretera. Su motor diésel de 116 CV, aunque no es un derroche de potencia, promete una eficiencia notable y una durabilidad que ha hecho famosa a la marca.

Experiencia de conducción

Al volante del Clase E 200 CDI, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. La suspensión, con paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra las irregularidades del asfalto con una suavidad que invita a largos viajes. La dirección de cremallera, aunque carece de la inmediatez de sistemas más modernos, ofrece una respuesta predecible y un buen tacto en carretera. El motor, con sus 116 CV y 250 Nm de par desde bajas revoluciones, permite una conducción relajada y eficiente, aunque las aceleraciones de 0 a 100 km/h en 12.5 segundos nos recuerdan que no es un coche de carreras. La velocidad máxima de 199 km/h es más que suficiente para cualquier situación. El consumo combinado de 6.2 l/100km es un punto fuerte, haciendo de este Clase E un compañero económico para el día a día y los viajes.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase E de 1998 es un clásico atemporal. Sus líneas elegantes y sobrias, con una longitud de 4818 mm y una anchura de 1799 mm, le otorgan una presencia imponente pero discreta. La berlina de cuatro puertas ofrece un habitáculo espacioso para cinco ocupantes y un maletero generoso de 520 litros, ideal para las necesidades familiares o de negocios. Aunque las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 205/65 R15 H pueden parecer modestas para los estándares actuales, contribuyen a la comodidad de marcha y a la estética clásica del vehículo. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue transmitiendo calidad y buen gusto.

Tecnología y características

En 1998, el Mercedes-Benz Clase E 200 CDI incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 6 velocidades, una característica no tan común en todos los vehículos de la época, permitía un mejor aprovechamiento de la potencia y contribuía a la economía de combustible. Aunque carece de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su tecnología se centraba en la mecánica robusta y en la optimización del rendimiento del motor, con un bloque de hierro y culata de aluminio que garantizaban durabilidad. Los frenos de disco ventilados delanteros de 288 mm y los discos traseros de 278 mm aseguraban una frenada eficaz y segura.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz Clase E 200 CDI de 1998 competía directamente con modelos como el BMW Serie 5 y el Audi A6 de la misma época. Mientras que el BMW ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, y el Audi destacaba por su tracción quattro y su diseño vanguardista, el Clase E se posicionaba como el referente en confort, calidad de rodadura y una imagen de prestigio inconfundible. Su enfoque en la durabilidad y la suavidad de marcha lo diferenciaba, atrayendo a un público que valoraba la tradición y la ingeniería sólida por encima de las prestaciones puras o la deportividad extrema.

Conclusión

El Mercedes-Benz Clase E 200 CDI Berlina de 1998 es un testimonio de la ingeniería automotriz de una era pasada, donde la robustez y la comodidad eran pilares fundamentales. Aunque sus prestaciones no son las más emocionantes, su eficiencia, su diseño atemporal y la calidad de sus materiales lo convierten en un clásico deseable. Es un coche que invita a disfrutar del viaje, a apreciar la suavidad de su marcha y a confiar en la fiabilidad de su mecánica. Para aquellos que buscan un vehículo con historia, carácter y la promesa de una larga vida útil, este Clase E sigue siendo una opción muy atractiva.