Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
387CV
Par
530Nm
Consumo
10.9l/100
Emisiones
254g/km
0-100 km/h
5.2s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1715kg
Precio
79,000€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
4 / 2 puertas
450 L
66 L
285 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 500 Coupé · 387 CV (2010-2011)
Descripción general
El Mercedes-Benz E 500 Coupé de 2009 es una declaración de intenciones, un vehículo que combina la elegancia atemporal de la marca con un corazón deportivo. No es solo un coche, es una experiencia, un coupé que promete emociones fuertes y un confort inigualable, todo ello envuelto en el lujo característico de Mercedes-Benz. Su presencia en la carretera es imponente, una silueta que evoca velocidad y sofisticación a partes iguales, invitando a descubrir lo que esconde bajo su capó.
Experiencia de conducción
Conducir el E 500 Coupé es una sinfonía de sensaciones. El motor V8 de 5.5 litros y 387 CV responde con una inmediatez asombrosa, catapultando el coche de 0 a 100 km/h en apenas 5.2 segundos. La entrega de potencia es lineal y contundente, acompañada de un rugido embriagador que deleita los sentidos. La suspensión, aunque firme para un coupé deportivo, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un equilibrio perfecto entre deportividad y confort. La dirección es precisa y comunicativa, permitiendo sentir cada curva y cada movimiento con total confianza. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, a disfrutar de cada trayecto, ya sea en una carretera revirada o en un largo viaje por autopista.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz E 500 Coupé es una obra de arte sobre ruedas. Sus líneas fluidas y elegantes, combinadas con una silueta baja y ancha, le confieren una presencia atlética y sofisticada. Los faros delanteros, con su característica forma, le otorgan una mirada penetrante, mientras que la parrilla frontal, con la estrella de Mercedes-Benz en el centro, es un símbolo de prestigio. La ausencia de pilar B realza la fluidez de sus ventanillas, creando una sensación de amplitud y ligereza. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excepcional, con cuero, madera y aluminio que se combinan para crear un ambiente de lujo y confort. Cada detalle está cuidadosamente diseñado para ofrecer una experiencia premium, desde los asientos deportivos hasta el cuadro de instrumentos, todo pensado para el disfrute del conductor y sus acompañantes.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2009, el E 500 Coupé incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de inyección indirecta y admisión variable era un prodigio de la ingeniería, ofreciendo un rendimiento excepcional. La transmisión automática de 7 velocidades gestionaba la potencia de forma suave y eficiente, adaptándose a las diferentes situaciones de conducción. En cuanto a seguridad, contaba con numerosos sistemas de asistencia a la conducción, como el control de estabilidad y tracción, frenos ABS y múltiples airbags, garantizando la máxima protección para sus ocupantes. El sistema de infoentretenimiento, aunque no tan avanzado como los actuales, ofrecía funcionalidades como navegación y conectividad, haciendo los viajes más amenos y cómodos.
Competencia
En su segmento, el Mercedes-Benz E 500 Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 6 Coupé, el Audi A5 Coupé y el Porsche 911. Cada uno con sus propias virtudes, pero el E 500 Coupé destacaba por su equilibrio entre lujo, confort y prestaciones deportivas, ofreciendo una experiencia de conducción más refinada y elegante que algunos de sus competidores, sin renunciar a la emoción de un potente motor V8. Su enfoque en el lujo y la comodidad lo diferenciaba, atrayendo a aquellos que buscaban un coupé deportivo pero con un toque de distinción y sofisticación.
Conclusión
El Mercedes-Benz E 500 Coupé de 2009 es un coche que deja huella. Es una combinación magistral de potencia, elegancia y confort, un vehículo que te hace sentir especial cada vez que te pones al volante. Su motor V8 es una joya de la ingeniería, su diseño es atemporal y su interior es un santuario de lujo. Es un coche para disfrutar, para saborear cada kilómetro y para admirar su belleza. Aunque los años pasen, su encanto perdura, convirtiéndolo en un clásico moderno que sigue emocionando a quienes tienen el privilegio de conducirlo.




