Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
143CV
Par
315Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1690kg
Precio
43,633€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
600 L
70 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 220 CDI Familiar Avantgarde · 143 CV (2000-2001)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E familiar de 1998, en su versión E 220 CDI Avantgarde, representa la esencia de la elegancia y la funcionalidad alemana. Este modelo, con su motor diésel de 143 CV y cambio manual de 6 velocidades, ofrecía una combinación de rendimiento y eficiencia que lo hacía muy atractivo en su época. Con un precio de 43.633 euros, se posicionaba como una opción premium para quienes buscaban espacio, confort y la fiabilidad característica de Mercedes-Benz.
Experiencia de conducción
Al volante del Clase E familiar, la sensación es de solidez y aplomo. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 143 CV de forma lineal y con un par motor de 315 Nm disponible desde bajas revoluciones, lo que facilita una conducción relajada y eficiente. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h son cifras respetables para un familiar de su tamaño y época. La suspensión, aunque firme, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort de marcha elevado, ideal para largos viajes. La dirección, precisa y comunicativa, contribuye a una experiencia de conducción segura y agradable. El consumo combinado de 6.8 l/100km era un punto fuerte, demostrando la eficiencia del propulsor diésel.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E familiar de 1998 es atemporal y funcional. Sus líneas clásicas y elegantes, con una carrocería de 4839 mm de largo, 1799 mm de ancho y 1505 mm de alto, transmiten una imagen de distinción. La versión Avantgarde añadía un toque de deportividad sutil, sin renunciar a la sobriedad. El interior, espacioso y bien rematado, destacaba por la calidad de sus materiales y la ergonomía de sus mandos. Con 5 puertas y 5 plazas, ofrecía un maletero de 600 litros, una cifra excepcional que lo convertía en un compañero ideal para familias o para quienes necesitaban gran capacidad de carga.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de finales de los 90, el Clase E familiar incorporaba tecnología avanzada para su tiempo. El motor 2.1 Diésel con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un mejor aprovechamiento de la potencia y contribuía a reducir el consumo. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadoras en ambos ejes, lo que garantizaba un buen comportamiento dinámico. Aunque no disponía de los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento era completo para la época.
Competencia
En su segmento, el Mercedes-Benz Clase E familiar competía con modelos de la talla del BMW Serie 5 Touring, el Audi A6 Avant y el Volvo V70. Frente a ellos, el Clase E destacaba por su equilibrio entre confort, calidad de rodadura y la imagen de prestigio de la marca. Su amplio maletero y la robustez de su mecánica diésel eran argumentos de peso frente a sus competidores, que ofrecían propuestas similares en cuanto a lujo y prestaciones, pero quizás con un enfoque ligeramente diferente en la dinámica de conducción o el diseño interior.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E familiar E 220 CDI Avantgarde de 1998 es un coche que, incluso hoy, sigue siendo un referente de lo que debe ser un familiar premium. Su combinación de espacio, confort, eficiencia y la inconfundible calidad de Mercedes-Benz lo convierten en una opción muy interesante para quienes buscan un vehículo robusto y fiable. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar de la carretera con la tranquilidad de saber que se cuenta con un compañero fiel y capaz. Un verdadero clásico moderno que ha sabido envejecer con dignidad.




