Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
170CV
Par
225Nm
Consumo
11.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
1670kg
Precio
46,128€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
600 L
70 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 240 Familiar Avantgarde · 170 CV (2000-2001)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E 240 Familiar Avantgarde de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la elegancia y la funcionalidad de la marca alemana. Con un precio de 46.128 €, este familiar se posicionaba como una opción premium para aquellos que buscaban espacio, confort y un toque de distinción en su día a día. Su motor de gasolina de 2.4 litros y 170 CV, acoplado a una transmisión manual de 6 velocidades, prometía un equilibrio entre rendimiento y suavidad, características intrínsecas de Mercedes-Benz en aquella época. Este modelo, con su carrocería familiar, ofrecía una versatilidad excepcional, ideal para viajes largos o para el transporte de la familia con total comodidad y seguridad.
Experiencia de conducción
Al volante del Mercedes-Benz Clase E 240 Familiar Avantgarde, la sensación predominante es de solidez y aplomo. La suspensión, aunque no se especifica en detalle, se percibe bien equilibrada, absorbiendo las irregularidades del camino con una suavidad que invita a devorar kilómetros. El motor de seis cilindros, con sus 170 CV, entrega la potencia de forma lineal y refinada, sin estridencias, lo que contribuye a una experiencia de conducción relajada pero con la suficiente reserva de fuerza para afrontar adelantamientos o incorporaciones. La dirección, aunque no es la más comunicativa, ofrece la precisión necesaria para guiar este familiar con confianza. En resumen, es un coche que transmite seguridad y confort en cada trayecto, haciendo que los viajes largos sean un verdadero placer.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E Familiar de 1998, en su versión Avantgarde, es un claro reflejo de la estética de la marca a finales de los 90. Sus líneas son clásicas y atemporales, con una elegancia discreta que no busca llamar la atención de forma ostentosa. La carrocería familiar se integra armoniosamente, manteniendo la proporción y la sofisticación del sedán. Los faros dobles ovalados, característicos de esta generación, le otorgan una personalidad inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes son excelentes, con un diseño funcional y ergonómico que prioriza la comodidad de los ocupantes. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue manteniendo su atractivo y su estatus de vehículo premium.
Tecnología y características
En 1998, el Mercedes-Benz Clase E 240 Familiar Avantgarde incorporaba una tecnología avanzada para su época, aunque hoy pueda parecer modesta. Su motor de gasolina de 2.4 litros con inyección indirecta y 170 CV era un ejemplo de ingeniería alemana, ofreciendo un rendimiento suave y eficiente. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso sobre la entrega de potencia. En cuanto a seguridad, es de esperar que contara con sistemas como ABS y múltiples airbags, elementos que Mercedes-Benz ya integraba en sus modelos de gama alta. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción modernos, la robustez de su chasis y la calidad de sus frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizaban una seguridad pasiva y activa notable para su tiempo. La tracción trasera, un sello distintivo de la marca, contribuía a una dinámica de conducción equilibrada.
Competencia
En el segmento de los familiares premium de finales de los 90, el Mercedes-Benz Clase E 240 Familiar Avantgarde se enfrentaba a competidores de la talla del BMW Serie 5 Touring y el Audi A6 Avant. El BMW ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, con un enfoque en la agilidad y el dinamismo. El Audi, por su parte, destacaba por su tracción quattro y un diseño interior muy cuidado. Otros rivales podrían incluir al Volvo V70, conocido por su seguridad y practicidad, o incluso al Saab 9-5 Wagon, con su enfoque en la innovación y el confort. Sin embargo, el Mercedes-Benz se distinguía por su inigualable confort de marcha, la calidad de sus acabados y la imagen de prestigio que siempre ha acompañado a la estrella de tres puntas, ofreciendo un equilibrio entre lujo, espacio y una conducción serena.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E 240 Familiar Avantgarde de 1998 es un testimonio de la ingeniería y el lujo de la marca alemana. Ofrece una combinación excepcional de espacio, confort y un rendimiento refinado, ideal para aquellos que valoran la calidad y la durabilidad. Su diseño atemporal y su construcción robusta aseguran que, incluso hoy, este vehículo sigue siendo una opción atractiva para quienes buscan un clásico con un toque de distinción. Es un coche que invita a disfrutar de cada viaje, con la confianza y la serenidad que solo un Mercedes-Benz puede ofrecer. Su consumo combinado de 11.2 l/100km refleja la tecnología de su época, pero su fiabilidad y la experiencia de conducción que proporciona lo convierten en una elección que trasciende el paso del tiempo.




