Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
170CV
Par
240Nm
Consumo
11.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
219km/h
Peso
1680kg
Precio
44,450€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
600 L
70 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 240 Familiar · 170 CV (2001-2003)
Descripción general
El Mercedes-Benz E 240 Familiar de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la marca alemana: lujo, confort y practicidad. Este modelo, con su carrocería familiar, ofrecía un espacio interior generoso y una versatilidad que lo hacía ideal para familias o para aquellos que necesitaban un gran volumen de carga. Su motor de gasolina de 2.6 litros y 170 CV prometía un rendimiento suave y refinado, característico de Mercedes-Benz en aquella época. Con un precio de 44.450 euros en su momento, se posicionaba como una opción premium en el segmento de los familiares.
Experiencia de conducción
Al volante del E 240 Familiar, la sensación predominante es de aplomo y confort. La suspensión, con paralelogramo deformable tanto delante como detrás, absorbía las irregularidades del camino con una suavidad excepcional, haciendo de cada viaje una experiencia placentera. El motor de seis cilindros, con sus 170 CV, entregaba la potencia de manera lineal y sin estridencias, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.5 segundos y una velocidad máxima de 219 km/h. La dirección de cremallera ofrecía una buena precisión, aunque sin la agilidad de modelos más deportivos. El consumo combinado de 11.4 l/100km era elevado para los estándares actuales, pero razonable para un motor de gasolina de esa cilindrada y peso en su época. En general, era un coche para disfrutar de la carretera con tranquilidad y sin prisas.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E Familiar de 1998 es un reflejo de la elegancia atemporal de la marca. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia distinguida en la carretera. La carrocería familiar se integra armoniosamente, ofreciendo una estética funcional sin sacrificar la sofisticación. Los faros delanteros, con su característica forma, y la parrilla frontal con la estrella de Mercedes-Benz, son elementos distintivos que refuerzan su identidad. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados eran evidentes, creando un ambiente acogedor y lujoso. Con 4.839 mm de largo y 1.799 mm de ancho, ofrecía una habitabilidad excelente y un maletero de 600 litros, ideal para cualquier necesidad.
Tecnología y características
En 1998, el Mercedes-Benz E 240 Familiar incorporaba tecnología avanzada para su tiempo. Su motor de gasolina de 2.6 litros contaba con inyección indirecta y admisión variable, optimizando la entrega de potencia y el consumo. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso sobre el motor. En cuanto a la seguridad, aunque no se detallan los sistemas específicos, Mercedes-Benz siempre ha sido pionera en este campo, por lo que es de esperar que contara con un buen equipamiento para la época. La suspensión independiente en ambos ejes contribuía a un comportamiento dinámico seguro y confortable. Aunque carecía de las pantallas táctiles y asistentes de conducción modernos, su tecnología se centraba en la fiabilidad y la experiencia de conducción premium.
Competencia
En el segmento de los familiares premium de finales de los 90, el Mercedes-Benz E 240 Familiar se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos destacaban el BMW Serie 5 Touring, que ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, y el Audi A6 Avant, conocido por su tracción quattro y su diseño elegante. Otros rivales podrían incluir el Volvo V70, valorado por su seguridad y espacio, y el Saab 9-5 Wagon, con su enfoque en la innovación y el confort. Cada uno de estos modelos tenía sus propias fortalezas, pero el Mercedes-Benz se distinguía por su equilibrio entre lujo, confort y la reputación de fiabilidad de la marca.
Conclusión
El Mercedes-Benz E 240 Familiar de 1998 es un clásico que aún hoy conserva su encanto. Representa una época en la que los coches se construían para durar, ofreciendo una experiencia de conducción refinada y un confort excepcional. Su diseño atemporal, su espacioso interior y la calidad de sus materiales lo convierten en un vehículo muy deseable para aquellos que buscan un familiar con carácter y distinción. Aunque su consumo y su etiqueta ambiental B lo hacen menos atractivo en el contexto actual, sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana y un coche que, bien mantenido, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones.




