Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase E
Potencia
170CV
Par
400Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
1730kg
Precio
47,152€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 5 puertas
600 L
70 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz E 270 CDI Familiar Aut. · 170 CV (2001-2003)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase E 270 CDI Familiar de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la marca alemana: lujo, confort y una ingeniería robusta. Este familiar, con su motor diésel de 170 CV y cambio automático, se posiciona como una opción ideal para quienes buscan un coche espacioso y fiable para largos viajes, sin renunciar a la elegancia y el prestigio de Mercedes-Benz. Su diseño atemporal y su enfoque en la comodidad lo convierten en un clásico moderno, capaz de afrontar el paso del tiempo con dignidad.
Experiencia de conducción
Al volante del Clase E 270 CDI Familiar, la sensación predominante es de aplomo y serenidad. El motor diésel de 2.7 litros, con sus 170 CV y 400 Nm de par, ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios automática de 5 velocidades, aunque no es la más rápida, realiza transiciones suaves y casi imperceptibles, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada. La suspensión, con su configuración de paralelogramo deformable en ambos ejes, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, proporcionando un confort de marcha excepcional. La dirección, precisa y con el peso justo, transmite confianza, mientras que los frenos, con discos ventilados delante y macizos detrás, garantizan una detención eficaz. Es un coche que invita a devorar kilómetros sin fatiga, un verdadero compañero de viaje.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase E Familiar de 1998 es un ejemplo de elegancia funcional. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente pero discreta. La característica parrilla frontal con la estrella de tres puntas, los faros dobles ovalados y la silueta alargada del familiar, con su generoso voladizo trasero, son elementos distintivos que lo hacen reconocible al instante. El interior, fiel al estilo Mercedes-Benz de la época, destaca por la calidad de sus materiales y la solidez de su construcción. La ergonomía es excelente, con todos los mandos al alcance del conductor, y el espacio es abundante tanto para los ocupantes como para el equipaje, gracias a un maletero de 600 litros que lo convierte en un referente en su categoría.
Tecnología y características
Aunque el Mercedes-Benz Clase E 270 CDI Familiar de 1998 no cuenta con la tecnología de vanguardia de los modelos actuales, sí incorpora soluciones avanzadas para su época. El motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, fue un hito en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades, un referente en suavidad, y el sistema de frenos con ABS y control de tracción (ESP, que se popularizaría poco después) contribuían a la seguridad activa. En el interior, elementos como el climatizador automático, el control de crucero y un sistema de sonido de calidad, ofrecían un nivel de confort y equipamiento muy elevado para finales de los 90. La robustez de su mecánica y la calidad de sus componentes son testimonio de una ingeniería pensada para durar.
Competencia
En su segmento, el Mercedes-Benz Clase E 270 CDI Familiar de 1998 se enfrentaba a duros competidores como el BMW Serie 5 Touring (E39), el Audi A6 Avant (C5) y el Volvo V70. Frente a ellos, el Mercedes destacaba por su inigualable confort de marcha, la suavidad de su motor diésel y su reputación de fiabilidad y durabilidad. Si bien el BMW podía ofrecer una dinámica de conducción más deportiva y el Audi un diseño interior más moderno, el Clase E se imponía en el equilibrio general y en la sensación de solidez y lujo clásico. El Volvo, por su parte, era un rival directo en cuanto a espacio y practicidad, pero carecía del prestigio y la sofisticación mecánica del Mercedes.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase E 270 CDI Familiar de 1998 es mucho más que un simple coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería alemana de finales del siglo XX, ofreciendo una combinación magistral de confort, espacio, rendimiento y una calidad de construcción que pocos pueden igualar. Su motor diésel, potente y eficiente, junto con su transmisión automática, lo convierten en un compañero de viaje incansable. Para aquellos que valoran la durabilidad, la elegancia atemporal y una experiencia de conducción relajada y segura, este familiar sigue siendo una opción muy atractiva en el mercado de segunda mano, un verdadero clásico que mantiene su valor y su encanto.




