Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase GLK
Potencia
231CV
Par
300Nm
Consumo
10.2l/100
Emisiones
239g/km
0-100 km/h
7.6s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1830kg
Precio
49,900€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
AWD
5 / 5 puertas
450 L
66 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz GLK 300 4Matic · 231 CV (2009-2010)
Descripción general
El Mercedes-Benz GLK 300 4Matic de 2008 es un SUV que irrumpió en el mercado con una propuesta audaz, combinando la robustez de un todoterreno con la elegancia y el confort característicos de la marca de la estrella. Este modelo, con su motor de gasolina de 231 CV y tracción integral, prometía una experiencia de conducción versátil y emocionante, tanto en el asfalto como fuera de él. Su llegada marcó un punto de inflexión en el segmento, ofreciendo una alternativa distintiva para aquellos que buscaban algo más que un simple vehículo familiar.
Experiencia de conducción
Al volante del GLK 300 4Matic, la sensación es de solidez y control. El motor V6 de 3.0 litros entrega sus 231 CV con una suavidad y progresividad que invitan a disfrutar de cada trayecto. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.6 segundos es más que respetable para un SUV de su tamaño, y la velocidad máxima de 210 km/h asegura solvencia en autopista. La transmisión automática de 7 velocidades trabaja de forma impecable, realizando cambios casi imperceptibles. La tracción integral 4Matic proporciona una seguridad extra en condiciones adversas, mientras que la suspensión, aunque firme, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un equilibrio notable entre confort y dinamismo. Es un coche que transmite confianza y placer de conducir, invitando a explorar nuevos caminos.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz GLK es, sin duda, uno de sus puntos más distintivos. Con líneas angulosas y una estética robusta, se desmarcaba de la tendencia de SUV más redondeados de la época. Su frontal imponente, con la gran estrella de Mercedes presidiendo la parrilla, y sus pasos de rueda marcados le otorgan una presencia fuerte y aventurera. Las proporciones equilibradas y los detalles cromados añaden un toque de sofisticación, mientras que la zaga, con sus pilotos verticales, refuerza su carácter de todoterreno. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue manteniendo su personalidad y atractivo, destacando en cualquier entorno.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el GLK 300 4Matic de 2008 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor de gasolina de 2996 cc, con inyección indirecta y admisión variable, optimizaba la entrega de potencia y la eficiencia. La transmisión automática de 7 velocidades era una de las más sofisticadas del mercado, contribuyendo a un consumo combinado de 10.2 l/100km y unas emisiones de 239 g/km de CO2. El sistema de tracción integral 4Matic garantizaba una excelente capacidad de tracción. En el interior, aunque no disponía de las pantallas táctiles actuales, ofrecía un sistema de infoentretenimiento intuitivo y una instrumentación clara y legible, todo ello envuelto en la calidad de materiales y acabados esperada de Mercedes-Benz.
Competencia
En su lanzamiento, el Mercedes-Benz GLK 300 4Matic se enfrentaba a duros competidores en el segmento de los SUV premium compactos. Entre sus principales rivales se encontraban el BMW X3, con su enfoque más deportivo, el Audi Q5, que destacaba por su refinamiento y tecnología, y el Land Rover Freelander 2, con mayores aptitudes off-road. Cada uno ofrecía una propuesta diferente, pero el GLK se distinguía por su diseño único y su equilibrio entre lujo, confort y capacidad todoterreno, atrayendo a un público que buscaba una alternativa con carácter propio.
Conclusión
El Mercedes-Benz GLK 300 4Matic de 2008 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un SUV con personalidad. Su diseño robusto y distintivo, combinado con un motor potente y una transmisión suave, ofrece una experiencia de conducción gratificante. La calidad de construcción y los materiales empleados aseguran una durabilidad notable. Es un coche que invita a la aventura sin renunciar al confort y la elegancia, un verdadero Mercedes-Benz en esencia. Su consumo, aunque elevado para los estándares actuales, se compensa con el placer de su motor V6 y la versatilidad que ofrece.




