Mercedes-Benz GLK 300 4Matic Aut. · 231 CV (2011)

2008
Gasolina
AWD
Automático 7v
Mercedes-Benz Clase GLK - Vista 1
Mercedes-Benz Clase GLK - Vista 2
Mercedes-Benz Clase GLK - Vista 3
Mercedes-Benz Clase GLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase GLK

Potencia

231CV

Par

300Nm

Consumo

10.2l/100

Emisiones

239g/km

0-100 km/h

7.6s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1830kg

Precio

50,900

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

450 L

Depósito

66 L

Potencia

170 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima231 CV / 170 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero450 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz GLK 300 4Matic Aut. · 231 CV (2011)

Descripción general

El Mercedes-Benz GLK 300 4Matic Aut. de 2011 es un SUV que combina la robustez de un todoterreno con la elegancia y el confort de un Mercedes. Con su motor de gasolina de 231 CV y tracción integral, se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan versatilidad y un toque de distinción en su día a día. Su diseño, aunque ya con algunos años, sigue manteniendo una presencia imponente y característica de la marca.

Experiencia de conducción

Al volante del GLK 300 4Matic Aut., la sensación de seguridad y aplomo es inmediata. El motor de 3.0 litros, con sus 231 CV, ofrece una respuesta enérgica y suave, ideal para adelantamientos o incorporaciones rápidas. La transmisión automática de 7 velocidades trabaja con una finura excepcional, haciendo que los cambios sean casi imperceptibles. En carretera, su comportamiento es noble y predecible, absorbiendo las irregularidades del asfalto con maestría. Fuera del asfalto, la tracción 4Matic proporciona una confianza extra, aunque no es un todoterreno puro, se defiende con dignidad en caminos de tierra o con baja adherencia. La dirección, asistida eléctricamente y sensible a la velocidad, ofrece un buen tacto y precisión. Es un coche que invita a viajar, con un habitáculo bien insonorizado que aísla a sus ocupantes del ruido exterior, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada y placentera.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz GLK es inconfundible, con líneas angulosas y una estética robusta que lo diferencia de otros SUV de su época. Su frontal, con la gran estrella de Mercedes presidiendo la parrilla, transmite autoridad. Los faros, de formas cuadradas, le otorgan una mirada decidida. Visto de perfil, las marcadas líneas de cintura y los pasos de rueda prominentes refuerzan su carácter aventurero. La zaga, con pilotos verticales y un portón trasero de generosas dimensiones, completa un conjunto armonioso y funcional. A pesar de los años, su diseño sigue siendo actual y atractivo, un verdadero clásico moderno que no pasa desapercibido.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el GLK 300 4Matic Aut. de 2011, aunque no cuenta con las últimas innovaciones de hoy en día, ofrecía en su momento un equipamiento muy completo. Destaca su sistema de tracción integral 4Matic, que distribuye la potencia de forma inteligente entre las cuatro ruedas para optimizar la adherencia en cualquier situación. La transmisión automática de 7 velocidades (7G-Tronic) es una joya de la ingeniería, proporcionando transiciones suaves y eficientes. En el interior, el sistema de infoentretenimiento, aunque con una interfaz más sencilla que los actuales, cumplía su función con eficacia. Los sistemas de seguridad activa y pasiva, como el control de estabilidad y los múltiples airbags, garantizaban la protección de los ocupantes. La dirección asistida eléctrica y sensible a la velocidad mejoraba la maniobrabilidad y la sensación de control.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz GLK 300 4Matic Aut. se enfrentaba a duros competidores como el BMW X3, el Audi Q5 y el Land Rover Freelander 2. Frente a ellos, el GLK destacaba por su diseño más robusto y anguloso, su confort de marcha y la calidad de sus acabados interiores, muy al estilo de Mercedes. Si bien el X3 podía ofrecer una dinámica de conducción más deportiva y el Q5 un interior más minimalista, el GLK se posicionaba como una opción equilibrada, con un buen compromiso entre lujo, capacidad off-road moderada y un comportamiento en carretera muy satisfactorio.

Conclusión

El Mercedes-Benz GLK 300 4Matic Aut. de 2011 es un SUV que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante en el mercado de segunda mano. Ofrece un motor potente y refinado, una transmisión suave, un confort de marcha excepcional y un diseño que aún hoy atrae miradas. Es un coche ideal para quienes buscan un vehículo versátil, capaz de afrontar largos viajes con comodidad y de desenvolverse con soltura en entornos urbanos y caminos no asfaltados. Su calidad de construcción y la fiabilidad inherente a la marca Mercedes-Benz lo convierten en una compra inteligente para aquellos que valoran la durabilidad y el prestigio.