Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase GLK
Potencia
143CV
Par
350Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1825kg
Precio
37,450€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
450 L
59 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz GLK 200 CDI BlueEFFICIENCY · 143 CV (2011-2012)
Descripción general
El Mercedes-Benz GLK 200 CDI BlueEFFICIENCY de 2008 es una propuesta audaz de la marca alemana, un SUV compacto que irrumpió en el mercado con una estética distintiva y la promesa de la calidad Mercedes. Con un precio de 37.450 €, este modelo se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un vehículo premium con capacidad para afrontar diversos terrenos, sin renunciar a la eficiencia.
Experiencia de conducción
Al volante, el GLK 200 CDI BlueEFFICIENCY ofrece una experiencia de conducción equilibrada. Su motor diésel de 143 CV, aunque no es el más potente de la gama, entrega 350 Nm de par desde las 1200 rpm, lo que se traduce en una respuesta enérgica y una buena capacidad de recuperación. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.3 segundos es respetable para su segmento. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso, y la tracción trasera, aunque inusual en SUVs modernos, aporta un toque de dinamismo. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto a las barras estabilizadoras, proporciona un buen compromiso entre confort y estabilidad. La dirección hidráulica, aunque no es de asistencia variable, ofrece una sensación directa y comunicativa. En general, es un coche que se siente sólido y seguro en carretera, con una agilidad sorprendente para su tamaño.
Diseño y estética
El diseño del GLK es, sin duda, uno de sus puntos más característicos y divisivos. Con sus líneas angulosas y su aspecto robusto, se desmarcaba de la tendencia de SUVs más redondeados de la época. Inspirado en el icónico Clase G, el GLK proyecta una imagen de fuerza y aventura. Sus dimensiones compactas (4525 mm de largo, 1840 mm de ancho y 1689 mm de alto) lo hacen manejable en entornos urbanos, mientras que su estética off-road sugiere capacidad fuera del asfalto. El interior, aunque no se detalla aquí, seguía la línea de calidad y ergonomía esperada en un Mercedes-Benz, con materiales de buena factura y un diseño funcional.
Tecnología y características
Bajo el capó, el GLK 200 CDI BlueEFFICIENCY incorpora un motor diésel de 2.143 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que contribuyen a su eficiencia y rendimiento. La inclusión de la tecnología BlueEFFICIENCY, con Start/Stop, era un paso importante hacia la reducción de consumo y emisiones en su momento, logrando un consumo combinado de 5.7 l/100km y emisiones de CO2 de 149 g/km. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes aseguran una frenada eficaz, y la dirección de cremallera con asistencia hidráulica ofrece una respuesta precisa. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción avanzados, el enfoque de Mercedes en la seguridad pasiva y activa era una constante.
Competencia
En el competitivo segmento de los SUVs compactos premium, el Mercedes-Benz GLK 200 CDI BlueEFFICIENCY se enfrentaba a duros contendientes. Sus principales rivales incluían al BMW X3, que ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, y al Audi Q5, conocido por su refinamiento y tecnología. Otros competidores podrían ser el Volvo XC60, con su énfasis en la seguridad, y el Land Rover Freelander 2, más orientado al off-road. El GLK se distinguía por su diseño único y su enfoque en la robustez y la calidad de construcción Mercedes.
Conclusión
El Mercedes-Benz GLK 200 CDI BlueEFFICIENCY de 2008 fue un SUV que supo combinar la robustez de un todoterreno con la elegancia y el confort de un Mercedes. Su diseño polarizador lo hizo destacar, y su motor diésel eficiente, junto a una dinámica de conducción sólida, lo convirtieron en una opción atractiva para aquellos que buscaban un vehículo versátil y con carácter. Aunque no era el más potente, su equilibrio entre rendimiento, consumo y calidad general lo posicionó como una alternativa interesante en el segmento premium, ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y la tranquilidad de la marca de la estrella.




