Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase M
Potencia
510CV
Par
630Nm
Consumo
16.5l/100
Emisiones
392g/km
0-100 km/h
5s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2310kg
Precio
110,700€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
AWD
5 / 5 puertas
500 L
95 L
375 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz ML 63 AMG · 510 CV (2006-2008)
Descripción general
El Mercedes-Benz ML 63 AMG de 2005 es una declaración de intenciones, un SUV que desafía las convenciones con su motor V8 de 6.2 litros y 510 CV. No es solo un vehículo, es una experiencia, una máquina diseñada para aquellos que buscan la máxima expresión de potencia y lujo en un formato familiar. Su precio de 110.700 € en 2007 lo posicionaba como un objeto de deseo para un público muy exclusivo, prometiendo prestaciones de deportivo en un cuerpo imponente.
Experiencia de conducción
Al volante del ML 63 AMG, la sensación es de poder absoluto. Los 510 CV se desatan con una furia controlada, catapultando este SUV de 2310 kg de 0 a 100 km/h en apenas 5 segundos. La transmisión automática de 7 velocidades gestiona la entrega de par de 630 Nm con una suavidad sorprendente, pero siempre lista para responder con contundencia. La velocidad máxima de 250 km/h es un testimonio de su capacidad, mientras que el consumo combinado de 16.5 l/100km nos recuerda que la potencia tiene un precio. La suspensión de paralelogramo deformable, tanto delantera como trasera, junto con los frenos de disco ventilados de 390 mm delante y 365 mm detrás, ofrecen un control y una seguridad impresionantes, permitiendo una conducción dinámica a pesar de su tamaño. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad añade precisión a la experiencia, haciendo que cada curva sea un placer.
Diseño y estética
El diseño del ML 63 AMG es una mezcla de robustez y elegancia deportiva. Sus 4820 mm de largo, 1951 mm de ancho y 1863 mm de alto le confieren una presencia imponente en la carretera. Las llantas de 19 pulgadas con neumáticos 295/45 R19 no solo realzan su estética agresiva, sino que también contribuyen a su agarre excepcional. Las líneas musculosas y los detalles AMG, como los paragolpes específicos y las salidas de escape, lo distinguen claramente de sus hermanos menos potentes. Es un diseño que grita rendimiento sin sacrificar la sofisticación que se espera de un Mercedes-Benz.
Tecnología y características
Bajo el capó, el ML 63 AMG es una obra maestra de la ingeniería. Su motor V8 de 6208 cc, con inyección indirecta y admisión variable, es un prodigio de la mecánica. La construcción en aluminio tanto del bloque como de la culata demuestra un compromiso con la ligereza y el rendimiento. La tracción integral permanente (AWD) asegura que toda esa potencia se transmita eficazmente al asfalto, mientras que la transmisión automática de 7 velocidades, sin embrague manual, ofrece cambios rápidos y suaves. Aunque carece de tecnologías modernas como el Stop&Start, su enfoque en la potencia pura y la fiabilidad mecánica lo convierten en un clásico atemporal. Los sistemas de frenado y suspensión están a la altura de las prestaciones, garantizando una experiencia de conducción segura y emocionante.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz ML 63 AMG se enfrentaba a rivales de la talla del Porsche Cayenne Turbo, el BMW X5 M o el Range Rover Sport Supercharged. Cada uno ofrecía su propia interpretación del SUV de altas prestaciones, pero el ML 63 AMG destacaba por su motor atmosférico de gran cilindrada, una rareza en un mercado que ya empezaba a coquetear con la sobrealimentación. Su combinación de lujo, potencia bruta y la reputación de Mercedes-Benz lo convertían en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban lo mejor de ambos mundos: la versatilidad de un SUV y la emoción de un deportivo.
Conclusión
El Mercedes-Benz ML 63 AMG de 2005 es más que un coche; es un icono de su tiempo. Representa la cúspide de la ingeniería alemana aplicada a un SUV, ofreciendo una experiencia de conducción inigualable en términos de potencia y lujo. Aunque su consumo de combustible es elevado y su etiqueta DGT es C, su atractivo reside en su carácter indomable y su capacidad para emocionar. Es un vehículo para entusiastas, para aquellos que valoran la potencia sin compromisos y la exclusividad de un AMG. Un verdadero lobo con piel de SUV, que sigue siendo relevante por su audacia y su rendimiento.
