Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase S
Potencia
306CV
Par
460Nm
Consumo
13.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
6.5s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1855kg
Precio
93,150€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
88 L
225 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz S 500 · 306 CV (1998-2002)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase S 500 de 1999 es una berlina de lujo que encarna la excelencia y el prestigio de la marca alemana. Con su motor V8 de 4966 cc y 306 CV, este vehículo no solo prometía un rendimiento excepcional, sino también un confort inigualable, estableciendo un estándar en su segmento. Su precio de 93.150 € en su momento reflejaba su posicionamiento como un coche de alta gama, diseñado para aquellos que buscaban lo mejor en ingeniería y sofisticación.
Experiencia de conducción
Conducir el Clase S 500 es una experiencia sublime. El motor de 306 CV entrega una potencia suave pero contundente, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 6.5 segundos, una cifra impresionante para una berlina de su tamaño. La transmisión automática de 5 velocidades garantiza transiciones fluidas, mientras que la suspensión, aunque no especificada en detalle, está diseñada para absorber las irregularidades del camino, ofreciendo un viaje sereno y aislado del exterior. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una conexión directa con la carretera, haciendo que cada trayecto sea un placer. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sensación de control absoluto y una comodidad que envuelve a sus ocupantes.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase S 500 de 1999 es un testimonio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente y sofisticada. Con una longitud de 5038 mm y una anchura de 1855 mm, irradia una sensación de solidez y lujo. Los detalles, aunque discretos, refuerzan su estatus premium, desde la parrilla frontal distintiva hasta las llantas de 16 pulgadas que calzan neumáticos 225/60 R16 W. Es un diseño que, incluso hoy, mantiene su atractivo y su capacidad para girar cabezas, un verdadero clásico moderno.
Tecnología y características
En 1999, el Clase S 500 estaba a la vanguardia de la tecnología automotriz. Su motor V8 de aluminio, con 3 válvulas por cilindro e inyección indirecta, era una obra maestra de ingeniería, ofreciendo una combinación de potencia y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades era un referente en suavidad y respuesta. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción modernos, es seguro asumir que incorporaba las innovaciones de seguridad y confort disponibles en su época, como frenos de disco ventilados de 330 mm delante y 300 mm detrás, y estabilizadores en ambos ejes para una dinámica de conducción superior. Su tecnología estaba orientada a maximizar el confort y la seguridad de sus ocupantes.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz Clase S 500 se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 7 y el Audi A8. Estos vehículos competían por ofrecer la máxima expresión de lujo, rendimiento y tecnología en el segmento de las berlinas de representación. El Clase S 500 se distinguía por su reputación de fiabilidad, su confort de marcha superior y su diseño clásico, que a menudo era percibido como más tradicional y señorial que el de sus competidores, atrayendo a un público que valoraba la tradición y la elegancia por encima de todo.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase S 500 de 1999 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería y el lujo automotriz de su tiempo. Su combinación de un potente motor V8, un confort de marcha excepcional y un diseño atemporal lo convierten en un vehículo que sigue siendo deseable. Es un coche para aquellos que aprecian la calidad, el rendimiento y la sofisticación, un verdadero icono que ha dejado una huella imborrable en la historia del automóvil.




