Mercedes-Benz S 55 K AMG · 500 CV (2002-2005)

2003
Gasolina
RWD
Automático 5v
Mercedes-Benz Clase S - Vista 1
Mercedes-Benz Clase S - Vista 2
Mercedes-Benz Clase S - Vista 3
Mercedes-Benz Clase S - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase S

Potencia

500CV

Par

700Nm

Consumo

13.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

4.8s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1985kg

Precio

136,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

88 L

Potencia

368 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima500 CV / 368 kW
Par máximo700 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito88 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz S 55 K AMG · 500 CV (2002-2005)

Descripción general

El Mercedes-Benz S 55 K AMG de 2003 es una berlina de lujo que combina la elegancia y el confort de la Clase S con la potencia y el rendimiento de AMG. Este vehículo, con su motor V8 sobrealimentado de 500 CV, se posiciona como una opción para aquellos que buscan una experiencia de conducción emocionante sin renunciar al refinamiento y la sofisticación.

Experiencia de conducción

Conducir el S 55 K AMG es una experiencia que despierta emociones. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.8 segundos es impresionante para una berlina de su tamaño, y la velocidad máxima limitada a 250 km/h sugiere un potencial aún mayor. El motor V8 de 5.4 litros, con su compresor, entrega un par motor de 700 Nm a bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta inmediata y una sensación de empuje constante. A pesar de su potencia, el coche mantiene una compostura admirable, ofreciendo un viaje suave y silencioso cuando se desea, pero transformándose en una bestia rugiente al pisar el acelerador. La suspensión, aunque firme para un AMG, sigue siendo confortable, absorbiendo las irregularidades del camino con maestría. Es un coche que te hace sentir poderoso y seguro al volante.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase S de 2003, en su versión AMG, es una declaración de intenciones. Mantiene las líneas clásicas y elegantes de la Clase S, pero añade toques deportivos sutiles que denotan su carácter de alto rendimiento. Las llantas de 18 pulgadas, los neumáticos de perfil bajo y los detalles aerodinámicos específicos de AMG le confieren una presencia imponente y atlética. El interior es un santuario de lujo y ergonomía, con materiales de alta calidad como el cuero y la madera, y una disposición de los controles intuitiva. A pesar de los años, su diseño sigue siendo atemporal y atractivo, proyectando una imagen de distinción y poder.

Tecnología y características

En 2003, el S 55 K AMG incorporaba tecnología de vanguardia. Su motor V8 de 5.4 litros con compresor era una obra de ingeniería, ofreciendo una potencia excepcional. La transmisión automática de 5 velocidades gestionaba la entrega de potencia de forma suave y eficiente. Aunque no cuenta con las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción de los coches modernos, su equipamiento incluía elementos como el control de estabilidad, frenos de disco ventilados de gran tamaño y un sistema de dirección preciso. La suspensión adaptativa, aunque no se detalla, era común en modelos de esta categoría, contribuyendo a su equilibrio entre confort y deportividad. Es un coche que, para su época, estaba a la vanguardia tecnológica.

Competencia

En su momento, el Mercedes-Benz S 55 K AMG se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M5 (aunque este era más deportivo y menos lujoso), el Audi S8 y el Jaguar XJR. Todos ellos ofrecían prestaciones elevadas y un gran lujo, pero el S 55 K AMG destacaba por su combinación única de potencia bruta, confort de marcha y la exclusividad que siempre ha caracterizado a los modelos AMG.

Conclusión

El Mercedes-Benz S 55 K AMG de 2003 es un clásico moderno que representa la cúspide de la ingeniería y el lujo de su época. Es un coche que ofrece una experiencia de conducción inolvidable, combinando la potencia de un superdeportivo con el confort y la sofisticación de una berlina de lujo. Su diseño atemporal y su tecnología avanzada para su tiempo lo convierten en una pieza deseable para los entusiastas del motor. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo capaz de emocionar y sorprender.