Mercedes-Benz S 500 · 306 CV (2002-2004)

2003
Gasolina
RWD
Automático 5v
Mercedes-Benz Clase S - Vista 1
Mercedes-Benz Clase S - Vista 2
Mercedes-Benz Clase S - Vista 3
Mercedes-Benz Clase S - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase S

Potencia

306CV

Par

460Nm

Consumo

11.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.5s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1875kg

Precio

94,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

88 L

Potencia

225 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima306 CV / 225 kW
Par máximo460 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito88 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz S 500 · 306 CV (2002-2004)

Descripción general

El Mercedes-Benz S 500 de 2003 es la encarnación del lujo y la ingeniería alemana de principios de siglo. Este sedán de alta gama, con su imponente presencia y un motor V8 de 5.0 litros, 306 CV, prometía una experiencia de conducción inigualable, combinando potencia, confort y una sofisticación que pocos vehículos de su época podían igualar. Su precio de 94.000 euros en 2004 lo posicionaba como un coche para aquellos que buscaban lo mejor sin compromisos.

Experiencia de conducción

Al volante del S 500, la sensación es de absoluta autoridad y serenidad. El motor V8 responde con una suavidad asombrosa, entregando sus 306 CV de forma lineal y contundente, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 6.5 segundos. La suspensión, diseñada para absorber cualquier imperfección del asfalto, convierte cada viaje en una experiencia de alfombra mágica, mientras que la dirección, precisa y comunicativa, permite guiar este gran sedán con una facilidad sorprendente. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una comodidad excepcional, haciendo que los viajes largos se sientan cortos y placenteros.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz S 500 de 2003 es un testimonio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y su silueta imponente, con una longitud de más de cinco metros, irradian una presencia majestuosa. Los faros delanteros, con su diseño característico, y la parrilla frontal cromada, anuncian la sofisticación que se esconde en su interior. Cada detalle, desde las llantas de 16 pulgadas hasta los sutiles cromados, contribuye a una estética que, incluso hoy, sigue siendo sinónimo de lujo y buen gusto. Es un diseño que no grita, sino que susurra su exclusividad.

Tecnología y características

En 2003, el S 500 era un escaparate de la tecnología automotriz. Equipado con un motor V8 de 4966 cc, inyección indirecta y 3 válvulas por cilindro, ofrecía una combinación de potencia y eficiencia notable para su tamaño. La transmisión automática de 5 velocidades gestionaba la potencia con una suavidad impecable, mientras que la tracción trasera aseguraba un comportamiento dinámico y seguro. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con frenos de disco ventilados, garantizaba un control y una seguridad excepcionales. Aunque no contaba con las pantallas táctiles de hoy, su equipamiento tecnológico estaba a la vanguardia de su tiempo, ofreciendo un confort y una seguridad que marcaban la pauta.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz S 500 se enfrentaba a titanes como el BMW Serie 7 y el Audi A8. El BMW Serie 7 ofrecía una experiencia de conducción más deportiva y directa, mientras que el Audi A8 destacaba por su tracción integral quattro y su construcción ligera en aluminio. Sin embargo, el S 500 se distinguía por su inigualable confort, su prestigio y una sensación de lujo más tradicional y opulenta, consolidándose como la referencia para aquellos que buscaban la máxima expresión de la berlina de representación.

Conclusión

El Mercedes-Benz S 500 de 2003 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería y el lujo de su época, ofreciendo una experiencia de conducción que combina potencia, confort y una sofisticación inigualable. Aunque sus consumos de 11.9 l/100km y su etiqueta ambiental B reflejan su edad, su legado como un icono del lujo automotriz permanece intacto. Es un vehículo para aquellos que aprecian la calidad, la comodidad y la elegancia atemporal, un verdadero clásico moderno que sigue cautivando a quienes tienen el placer de conducirlo.