Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase S
Potencia
387CV
Par
530Nm
Consumo
11.7l/100
Emisiones
279g/km
0-100 km/h
5.4s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1940kg
Precio
107,600€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
5 / 4 puertas
560 L
90 L
285 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz S 500 · 387 CV (2008-2009)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase S 500 de 2006 es la encarnación del lujo y la ingeniería alemana. Este sedán de alta gama, con su motor V8 de 5.5 litros y 387 CV, no solo promete un viaje, sino una experiencia. Desde su lanzamiento, se posicionó como un referente en su segmento, combinando una estética imponente con un rendimiento excepcional y un confort inigualable. Es un coche que, incluso hoy, evoca una sensación de prestigio y sofisticación.
Experiencia de conducción
Conducir el Clase S 500 es sumergirse en un oasis de tranquilidad y potencia. El motor V8 responde con una suavidad asombrosa, entregando sus 387 CV de forma lineal y contundente. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5.4 segundos es impresionante para un vehículo de su tamaño, y la velocidad máxima limitada a 250 km/h se alcanza sin esfuerzo. La suspensión, con su paralelogramo deformable en ambos ejes, filtra las imperfecciones de la carretera con maestría, ofreciendo un confort de marcha sublime. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, proporciona una precisión que sorprende en un coche de estas dimensiones, haciendo que cada curva sea un placer. Es un coche que te envuelve, te aísla del mundo exterior y te permite disfrutar de cada kilómetro con una sensación de control y lujo absoluto.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase S 500 de 2006 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y elegantes, combinadas con una presencia imponente, lo distinguen al instante. Con una longitud de 5076 mm y una anchura de 1871 mm, su silueta es majestuosa, pero sin caer en la ostentación. Los detalles cromados, las llantas de 17 pulgadas y los faros delanteros, que en su momento eran vanguardistas, contribuyen a una estética atemporal que sigue siendo atractiva. El interior es un santuario de lujo, con materiales de primera calidad, acabados impecables y una ergonomía pensada para el máximo confort de sus ocupantes. Cada elemento, desde los asientos de cuero hasta los paneles de madera, irradia una sensación de artesanía y exclusividad.
Tecnología y características
En 2006, el Clase S 500 era un escaparate tecnológico. Su motor V8 de 5.5 litros, con inyección indirecta y admisión variable, era una obra de ingeniería que ofrecía una combinación de potencia y eficiencia. La transmisión automática de 7 velocidades gestionaba la potencia con una suavidad y rapidez excepcionales. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en electrificación, su sistema de frenos de disco ventilados de 350 mm delante y 320 mm detrás garantizaba una capacidad de detención formidable. La dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad y los sistemas de suspensión avanzados contribuían a una experiencia de conducción superior. Además, incorporaba una serie de ayudas a la conducción y sistemas de seguridad que, para la época, eran punteros, asegurando la protección y el confort de sus ocupantes.
Competencia
En su segmento, el Mercedes-Benz Clase S 500 se enfrentaba a pesos pesados como el BMW Serie 7 y el Audi A8. El BMW Serie 7 ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, mientras que el Audi A8 destacaba por su tracción integral y su diseño más sobrio. Sin embargo, el Clase S 500 se distinguía por su inigualable confort, su prestigio y su avanzada tecnología, consolidándose como la referencia en el lujo y la sofisticación. Otros competidores podrían incluir el Lexus LS y el Jaguar XJ, aunque el Mercedes-Benz mantenía una ventaja en términos de imagen y reconocimiento global.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase S 500 de 2006 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería y el lujo automotriz de su época. Su combinación de un motor potente y refinado, un diseño elegante y atemporal, y una tecnología avanzada lo convierte en un clásico moderno. Ofrece una experiencia de conducción que es a la vez emocionante y relajante, un verdadero placer para los sentidos. Aunque sus consumos de 11.7 l/100km combinados y sus emisiones de 279 g/km de CO2 reflejan su naturaleza de gran motor, el valor que ofrece en términos de confort, prestigio y rendimiento sigue siendo innegable. Es un coche para aquellos que aprecian la excelencia en cada detalle y buscan una experiencia automotriz sin compromisos.




